¿La (verdadera) sostenibilidad está ganando terreno?

La narrativa la puso de moda y, ahora, los profesionales peruanos empiezan a valorar la sostenibilidad más como prioridad estratégica y menos aspiracional. Sin embargo, las brechas persisten.

Fecha de publicación: septiembre 25, 2025

Tiempo de lectura: 4 minutos

Los resultados preliminares de la Consulta Empresarial de Sostenibilidad en el Perú, realizada por el Pacto Global de las Naciones Unidas, indican que el 91% de las empresas reportan acciones para contribuir al desarrollo sostenible; mientras que el 87% afirma contar con una estrategia y/o planes de sostenibilidad.

Sin embargo, el 41% de estas empresas no tiene cómo demostrar su compromiso más allá de las palabras. “Muchas iniciativas no tienen cómo medirse”, indica Adriana Quiros, Country Manager del Pacto Global de Naciones Unidas en el Perú.

En ese contexto, una encuesta nacional urbana rural realizada por Ipsos Perú en julio de este año reveló que el 72% de los peruanos no distingue empresas que destaquen por su avance en desarrollo sostenible. Un año antes esta cifra era 67%.

Lo anterior, en un contexto de creciente inundación de narrativas sobre sostenibilidad, permite inferir que la gran mayoría no admite una traducción seria a una estrategia, menos a un alineamiento de las finanzas y las inversiones corporativas con el desarrollo sostenible. Pero la sostenibilidad está de moda y, por ello, surgen las brechas entre el discurso y la acción: la desconexión entre las empresas y la ciudadanía es crítica, tal como lo evidencia la encuesta de Ipsos Perú.

¿Moda o estrategia?

Para Corporate Excellence – Centre for Reputation Leadership, la sostenibilidad es una dimensión clave dentro de su modelo de gestión integrada de intangibles. “La evolución de la sostenibilidad en el sector empresarial peruano en los últimos tres años ha seguido un camino que el estudio Approaching the Future (ATF) ha sabido reflejar con claridad”, señala Milton Vela, director ejecutivo de Café Taipá, el socio peruano de Corporate Excellence. De hecho, en el 2023 “Sostenibilidad & ASG” fue la tendencia más importante en gestión de intangibles para el 67% de los profesionales peruanos consultados para el estudio ATF. Es más, fue la tendencia top #1 en el Perú, en sintonía con los resultados de Europa. “Esta tendencia encabezó el ranking en el 2023, impulsada por una ola aspiracional más que estratégica”, añade Vela.

Al año siguiente, esa tendencia descendió al tercer lugar. Allí, la reputación corporativa pasó a liderar en la gestión de intangibles, mostrando que las organizaciones comenzaron a preocuparse más por cómo eran percibidas —incluido su compromiso sostenible— que por la profundidad de sus acciones. Sin embargo, este año (2025) la sostenibilidad recuperó terreno: ocupó el segundo lugar como tendencia y subió al tercer puesto entre los temas más gestionados. Este nuevo avance refleja una mayor seriedad, en un contexto marcado por el incremento de casos de greenwashing. Al respecto, Vela sostiene que “las empresas comienzan a asumir la sostenibilidad con mayor rigor y la Alta Dirección empieza a enfocarse en los riesgos y oportunidades ASG, integrándolos en las políticas estratégicas de negocio”.

La necesidad estratégica para una sostenibilidad de verdad

En muchos casos, la sostenibilidad se ha convertido en una métrica de reputación, antes que en una de impacto real o transformación de procesos y eso lo confirma la encuesta del Pacto Global. Incluso, algunas empresas y consultorías de comunicación gestionan la sostenibilidad como un asunto de relaciones públicas: hoy ya existe en el mercado peruano el producto “comunicación de sostenibilidad”.

A este ritmo, las empresas no priorizarán sus métricas ASG sino el número de asistentes al cóctel del mes o la cantidad de likes o comentarios positivos que generan sus publicaciones sobre sostenibilidad en LinkedIn. “No basta con hablar de sostenibilidad. Si no puedes traducirlo a estrategia y finanzas, solo eres un actor más administrando la decadencia”, afirmó Armando Russi [La historia no contada de la sostenibilidad], en LinkedIn, el 7 de febrero del 2025.

¿El gran desafío? Visualizar y diseñar los cambios estructurales que las empresas en cada caso necesitan realizar para seguir siendo relevantes en el futuro. Y cada líder, en cada empresa, debe hacerlo con una estrategia, con un plan viable, proyecciones realistas y una hoja de ruta, nada de teoría.