El Reporte de Progreso de Sostenibilidad de la Red Perú Sostenible evalúa a 68 empresas (71% de la red) sobre su gestión 2023 con 13 indicadores de sostenibilidad. Estos fueron extraídos de la herramienta Empresa con Gestión Sostenible (EGS), edición 2023, y autoevaluaciones aplicadas en el 2024, sobre la gestión correspondiente a 2023 también, en cinco dimensiones: clima, naturaleza, derechos humanos, diversidad-equidad-inclusión (DEI) y transparencia.
Por su parte, la escala de madurez va de 0 a 4.
El objetivo de Perú Sostenible es claro: establecer una línea base para medir avances y orientar la mejora continua.
¿Qué dice la línea base?
En visión agregada, la mayoría de empresas se ubica entre los niveles 2 y 3, lo que refleja prácticas en marcha pero aún con despliegue parcial. Solo 4.7% alcanza nivel 4, es decir, gestión robusta y buenas prácticas verificables. Las fortalezas aparecen en Derechos Humanos y Transparencia; las brechas más notorias, en Naturaleza.
Clima: estrategia en marcha, ambición por consolidar
- Compromiso de cero neto: ~70% declara metas de neutralidad en la cadena de valor; 34% (nivel 4) además fija año meta para alcances 1, 2 y 3. Aún 31% está en nivel 0.
- Estrategia climática: >90% tiene estrategias institucionalizadas; 49.3% integra riesgos y oportunidades climáticas en la gestión corporativa de riesgos (punto alto). 10% sigue sin estrategia (nivel 0).
- Riesgos climáticos: 63.2% cuenta con matriz de riesgos con cobertura de 50–100% de operaciones; >50% la actualiza cada ≤2 años; 27.9% tiene planes de acción (nivel 4). 17% no ha identificado riesgos (nivel 0).
La arquitectura estratégica existe, solo toca cerrar la brecha de compromisos públicos y alinear los objetivos cuantificados y financiados en toda la cadena de valor.
Naturaleza: el talón de Aquiles
- Agua: 75% mide y reporta consumo; 16.2% tiene meta anual; 7.4% cumple y mejora la meta (nivel 4). 26% no mide ni reporta (nivel 0).
- Residuos: 70.6% mide y reporta; 17% fija meta anual; 13.2% ya está por debajo de su meta (nivel 4). 29.4% no reporta (nivel 0).
Predominan niveles 0–2. Falta definir metas anuales, cumplirlas y comunicar avances. Urge integrar naturaleza y biodiversidad en gestión operativa y de cadena de suministro.
Derechos Humanos: base normativa sólida, despliegue creciente
- Política: 75% tiene política pública; 72.3% con aprobación del máximo órgano de gobierno y cláusulas antiacoso; 64.7% incluye libertad de asociación (nivel 4). 25% sigue en nivel 0.
- Debida diligencia: >70% la implementa; 52.3% con comité y participación de grupos afectados; 43.3% con plan de mitigación y remediación y capacitaciones; 22.4% reporta públicamente (nivel 4). 28.4% en nivel 0.
Hay avances reales; el reto es pasar de la política al performance con remediación efectiva y divulgación sistemática.
DEI: políticas extendidas, métricas por madurar
- Política: >77% cuenta con política pública; 53.7% llega a nivel 4 con aprobación de alta dirección y extensión a contratistas. 22.4% en nivel 0.
- Indicadores salariales: 63.2% reporta diferencias; 13.2% tiene brecha de género ≤5% y reporte anual público (nivel 4). 36.8% no mide ni reporta (nivel 0).
El esqueleto existe; falta musculatura de datos: brecha salarial, metas de representación y planes de cierre con plazos.
Transparencia: músculo de divulgación y gestión de riesgos
- Materialidad: >80% define temas materiales y los comunica; 78% involucra grupos de interés; 56% actualiza cada ≤3 años (nivel 4); y 19% sin proceso (nivel 0).
- Informe de sostenibilidad: >86% publica; 79% anual y alineado a marcos; 35% con verificación externa y estados financieros (nivel 4). El 13% no reporta.
- Riesgos: 90% con metodología; 71% actualiza cada <2 años y define mitigaciones; 41% con modelo de control (nivel 4). El 13% sin metodología.
- Ingresos ASG: 58% calcula y reporta internamente; 29% lo hace público (nivel 3). El 42% está en nivel 0.
La gobernanza de riesgos progresa; falta conectar transparencia con negocio, haciendo público el peso de ingresos sostenibles.
Diferencias sectoriales
Los sectores más regulados/expuestos a riesgo (cemento y siderurgia, transporte y logística, recursos naturales) promedian nivel ≥3; servicios empresariales y consultoría, educación y otros muestran nivel ≤2: su transparencia y formalización de procesos deben acelerarse.
¿Dónde están las oportunidades de mejora?
Estas son las prioridades desde ya. ¡Atención CEOs de la Red Perú Sostenible!
Naturaleza como KPI financiero
- Establecer metas anuales de agua y residuos con trayectorias al 2030; integrar al presupuesto y a los bonos de desempeño.
- Incorporar biodiversidad y riesgos de naturaleza en la matriz corporativa y en compras.
- Publicar avances trimestrales y cerrar brecha de nivel 0 (26% en agua; 29% en residuos).
Clima con alcance 3 y planes financiados
- Pasar del compromiso a hojas de ruta con CAPEX/OPEX, curvas de abatimiento y palancas por segmento de la cadena.
- Asegurar gobernanza: el 49% ya integra riesgos climáticos; toca alinear incentivos y auditar resultados.
- Identificar riesgos físicos y de transición en 100% de operaciones; cubrir al 17% sin identificación.
Derechos Humanos con debida diligencia auditable
- Universalizar políticas (25% aún sin ellas) y llevar la debida diligencia al reporte público con casos, acciones y remediaciones.
- Extender a proveedores críticos y contratistas con cláusulas contractuales y verificación.
DEI con metas y cierre de brechas
- Medir y publicar brecha salarial de género (37% en nivel 0) y metas de representación por nivel organizacional.
- Vincular DEI a atracción/retención y productividad con tableros trimestrales.
Transparencia orientada al mercado
- Hacer público el % de ingresos ASG y la lógica de taxonomía; elevar aseguramiento externo de los reportes (hoy 35%).
- Estresar la materialidad (≤3 años) para captar señales regulatorias y sociales.
Conclusiones estratégicas
- La red tiene cimientos: políticas, reportes, matrices de riesgo y estrategias existen en buena parte de las organizaciones.
- El desafío es de ejecución y credibilidad: pasar de “tener” a cumplir metas verificables, con indicadores públicos y verificación independiente.
- Naturaleza es la prueba de fuego: donde hoy predominan niveles iniciales, debe convertirse en el nuevo estándar de gestión operativa.
- Clima y negocio deben unirse por la vía de alcance 3, planes financiados y gobernanza que recompense resultados.
- La asimetría sectorial exige apoyo técnico para servicios y educación, y mayor exigencia para sectores ya maduros que deben elevar la ambición.
En suma, este reporte inaugura una línea base colectiva. En adelante, el progreso será visible —y comparable— si cada empresa de la Red Perú Sostenible traduce sus compromisos en trayectorias con hitos anuales, publica sus avances y acepta el escrutinio.
La sostenibilidad deja de ser promesa cuando se vuelve operación, presupuesto y evidencia. Los meses venideros ofrecen la oportunidad de demostrarlo.