Ilustración: Pepe Sanmartín

Premios EGS: ¿Qué ingredientes tiene la receta para un desempeño sostenible coherente?

Lecciones aprendidas desde las prácticas de las empresas que fueron reconocidas por su desempeño sobresaliente en la última edición del distintivo EGS de Perú Sostenible.

Fecha de publicación: octubre 21, 2025

Tiempo de lectura: 5 minutos

Cuando este año Perú Sostenible anunció los nombres de las empresas ganadoras del premio Empresa con Gestión Sostenible (EGS) 2024, entre las 55 reconocidas destacaron cinco que fueron distinguidas por haber alcanzado niveles sobresalientes en temáticas puntuales.

Este reconocimiento no fue solo un gesto simbólico. En el Perú, el premio EGS se ha convertido en uno de los termómetros del compromiso empresarial. Y en la edición correspondiente al 2024 —presentada a mediados de este año— hubo un grupo que destacó más allá del promedio: Sodimac y Maestro en Ética e Integridad; DP World Callao en Desempeño Ambiental; Minera Bateas en Cadena de Valor; Industrias San Miguel (ISM) en Diversidad e Inclusión; y LHH DBM Perú en PYME.

Estos cinco nombres, en sus respectivos caminos, trabajaron bajo una misma esencia: sostenibilidad con evidencia. Asimismo, estas empresas han sabido cómo combinar valores, estrategia e indicadores de alto calibre.

Es más, se trata de cinco empresas que no marcan una diferencia por tener un gran departamento de comunicación corporativa o ser miembros de un club sostenible, sino porque construyeron estructuras y procesos que resisten auditorías, no titulares.

Entonces, ¿qué las hace diferentes del resto? Una receta precisa, una hoja de ruta replicable, con ingredientes ganadores (con respaldo público), medibles y un método probado que puede servir para aquellas empresas aspirantes a “sobresaliente”.

Lista de ingredientes (en proporciones precisas)

  1. Sodimac y Maestro. La ética como ingrediente fundacional, como punto de partida. El objetivo es blindar la reputación con hechos verificables, no con valores colgados en cuadros de pared.
    • Sodimac y Maestro no predican la integridad, la practican. Cultura de integridad institucionalizada: códigos de conducta firmados por todos los niveles, desde la alta dirección hasta la cadena de suministro.
    • Canales de denuncia independientes, confiables y externos: gestionados por terceros, disponibles 24/7, con seguimiento público de casos.
    • Gobernanza que no adorna: comité activo de ética que se reúne, investiga y publica resultados.
    • Trazabilidad documental: auditorías internas y externas documentadas; tolerancia cero a los conflictos de interés.
    • Transparencia como KPI: reportes GRI con indicadores de anticorrupción y cumplimiento. Su mensaje es claro e indica que “sin ética, no hay sostenibilidad”.
  2. DP World Callao. El desempeño ambiental con CAPEX y data, demostrando que el cambio tecnológico puede coexistir con competitividad y eficiencia.
    • Inversiones medibles: electrificación de equipos, infraestructura de carga, eficiencia energética.
    • Metas de reducción validadas: ciencia de carbono aplicada a metas “basadas en la evidencia” (Science Based Targets o similares).
    • Gestión de residuos y agua en ciclo cerrado: políticas de reutilización y eficiencia hídrica.
    • Indicadores reales: tCO₂eq reducidas, energía renovable utilizada, intensidad de emisiones por unidad operativa.
    • Certificaciones externas: ISO 14001, ISO 50001 o equivalentes como respaldo de gestión, no como marketing.
    • En el 2024, la empresa electrificó 20 camiones y 12 grúas; asimismo, inauguró la primera estación de carga eléctrica en un puerto latinoamericano. Su meta es reducir 90% de sus emisiones al 2030.
  3. Minera Bateas. Cadena de valor regenerativa que demuestra que la minería puede ser parte de la solución al convertir la licencia social en una alianza de largo plazo y no en un riesgo reputacional.
    • Compras locales medibles: más del 25% de adquisiciones en comunidades del entorno.
    • Empleo local y desarrollo de proveedores: programas de fortalecimiento técnico-financiero para microempresas locales.
    • Gestión de conflictos profesionalizada: sistemas de quejas y mecanismos de diálogo con trazabilidad y cierre de brechas.
    • Economía circular comunitaria: reinversión de utilidades en proyectos productivos y educación técnica local.
    • Transparencia territorial: publicación de resultados sociales y ambientales verificables en la web corporativa.
    • Su fórmula combina gestión territorial, diálogo transparente y un enfoque de “valor compartido con evidencia”. No hay sostenibilidad sin redistribución real.
    • El 26% de su personal es local, el 100% de su energía proviene de fuentes renovables y el 60% del agua se recircula. Pero el dato que más pesa es este: 0 conflictos comunitarios.
  4. Industrias San Miguel (ISM). La diversidad como política estratégica de talento, con liderazgo femenino, programas de mentoría y transparencia en datos de equidad.
    • Diagnóstico de brechas internas: identificación y cierre de brechas salariales por género y nivel jerárquico.
    • Programas de liderazgo femenino y mentoría cruzada: mujeres en posiciones estratégicas con KPI de sucesión.
    • Políticas inclusivas y accesibles: contratación activa de personas con discapacidad y capacitación en sesgos inconscientes.
    • Diversidad extendida: enfoque intergeneracional, cultural y geográfico.
    • Transparencia en datos: publicación de % mujeres en liderazgo, retención, clima laboral y satisfacción.
    • En ISM, la inclusión dejó de ser un compromiso simbólico para volverse una estrategia de productividad y reputación. En tiempos de talento escaso, la diversidad ya no es un lujo ni cuota; es un activo y una ventaja competitiva.
  5. LHH DBM Perú. La cultura ESG transversal e integrada en una PYME, demostrando así que el tamaño no es excusa ni define la madurez en sostenibilidad.
    • Políticas de sostenibilidad: medio ambiente, equidad, derechos humanos y anticorrupción, todas publicadas en la web corporativa.
    • Gestión de impacto humano: programas de desarrollo profesional, mentoring y clima laboral medido.
    • Capacitación universal en ESG: 100% del personal formado en sostenibilidad corporativa.
    • Gobernanza proporcional a la escala: procesos formales en una organización PYME, auditables y replicables.
    • Comunicación basada en evidencia: reportes de sostenibilidad anuales con seguimiento de KPI.
    • El caso de LHH DBM Perú evidencia que una PYME coherente puede liderar donde los gigantes todavía justifican. Aquí, la sostenibilidad no se mide en facturación, sino en consistencia.

El resultado final

Una empresa con desempeño sobresaliente:

  • Genera confianza institucional: stakeholders que creen en lo que reportan.
  • Muestra coherencia entre discurso y acción.
  • Posee métricas comparables y auditadas.
  • Inspira efecto demostración: eleva el estándar del sector y del país.