«El mercado aún no te paga por ser más sostenible»

En Equans Perú, que se especializa en servicios multitécnicos y facility management, entienden la sostenibilidad como una responsabilidad compartida que va más allá de la operación diaria. Sustenia conversó con su CEO, Omar Lam, sobre los desafíos de su compromiso con un futuro sostenible en un mercado que no lo valora mucho.

Fecha de publicación: enero 29, 2026

Tiempo de lectura: 8 minutos

Equans Perú se adhiere a su manifiesto Impact, que globalmente la compromete a potenciar las transiciones energética, industrial y digital. ¿Qué decisiones de negocio ha propiciado esta política de sostenibilidad?

Hablar de esas transiciones es desafiante pero en otros mercados es diferente a como lo vemos hoy en el Perú. Alinearnos a Impact nos obliga a tropicalizar compromisos, adaptarnos y tomar decisiones locales, esforzándonos por cumplir el manifiesto. Y, por ejemplo, cuando incluimos -en las propuestas de servicios que presentamos- todas esas iniciativas sostenibles que desarrollamos y los logros que obtenemos, así como los estándares que seguimos, ni en el sector público ni en el privado nos valoran más o nos asignan más puntaje por ello. Y lo asumimos como tal.

Quizás a largo plazo las empresas tomarán más en cuenta los criterios de sostenibilidad -y no solo el precio- para seleccionar a sus proveedores de servicios en su cadena de suministro.

En el ámbito social, Equans destaca por su enfoque en la seguridad, la formación y el desarrollo local.

Nosotros brindamos servicios y buscamos valorarlos correctamente. Siempre dependemos de las personas y, por ello, tenemos que generar ese sentido de responsabilidad.

«Nos guste o no, nunca será suficiente hacer algo por la seguridad»

La seguridad es impacto humano directo. Cada accidente evitado es un impacto positivo tangible en las personas, sus familias y las comunidades. Por eso, en Equans la vinculamos al liderazgo y no solo a indicadores.

Para nosotros, seguridad y sostenibilidad son convicciones muy poderosas: nos guste o no, nunca será suficiente hacer algo por la seguridad.

En su último Reporte de Sostenibilidad, vimos una reducción relevante de emisiones y un salto muy significativo en potencia solar instalada para los clientes. ¿En qué momento esta transición dejará de ser un “servicio” y pasa a redefinir el core del negocio en el Perú?

La transición es prioridad porque nuestro impacto principal ocurre cuando ayudamos a que los activos críticos emitan menos, consuman menos y fallen menos. El valor no está solo en instalar soluciones, sino en cómo cambian el desempeño ambiental y económico de nuestros clientes en el tiempo.

En ese sentido, tenemos los contratos por desempeño energético, que son una alternativa muy interesante porque nosotros financiamos, implementamos y generamos mejoras de eficiencia energética en las instalaciones del cliente. Nosotros asumimos el riesgo técnico y financiero. Allí la inversión se amortiza con el ahorro económico que garantiza Equans en la factura energética.

«Los contratos por desempeño energético son una alternativa muy interesante porque nosotros financiamos, implementamos y generamos mejoras de eficiencia energética en las instalaciones del cliente»

¿Han tenido acogida este tipo de contratos?

Sí. Algunos clientes apuestan por esos contratos para sus proyectos, usando energías limpias, y algunos con la infraestructura ya instalada.

Existe interés pero debemos considerar que acá en el Perú el costo de la energía es tan barato que les quita atractivo. Y muchos potenciales clientes piensan que sus proyectos de eficiencia energética deben tener retornos en uno o dos años como máximo.

No cuentan con muchos vehículos eléctricos en flota pese al discurso pro movilidad sostenible. ¿Es una señal de prudencia financiera o de que el modelo aún no cierra económicamente en el Perú?

Al cierre del 2025 tenemos 15 vehículos 100% eléctricos en nuestra flota. Antes de la pandemia, toda nuestra flota estaba compuesta por vehículos que consumían diésel y gasolina. Luego migramos a gas natural vehicular (GNV), que corresponde hoy al 92% de la flota (algunos usan GLP), para contribuir a la descarbonización.

Creemos en la electromovilidad y vamos a incrementar el número de unidades 100% eléctricas porque el impacto debe ser real.

Tu mirada y tu tono de voz indican en este instante que algo no sintoniza en este aspecto, ¿Qué es lo que no estamos entendiendo?

[Hace una pausa antes de responder]. Mira, nos comprometemos con el Ministerio del Ambiente y su programa Huella de Carbono y los avances son importantes. Contribuimos a la descarbonización. Por otro lado, contamos con varias certificaciones ISO: sistemas de gestión de la calidad (9001); sistema de gestión ambiental (14001); sistema de gestión antisoborno (37001); seguridad y salud en el trabajo (45001); y gestión de inmuebles (41001) y de activos (55001).

El mercado no valora todo esto y tampoco constituye una ventaja competitiva para nosotros. El mercado aún no te paga porque eres más sostenible.

Eso madurará tarde o temprano. Por eso también es interesante que Equans Perú haya adoptado la doble materialidad en su reporte de sostenibilidad. ¿Cómo evitan que la materialidad se convierta en un ejercicio defensivo o que incomode a la gestión del negocio?

Adoptar la doble materialidad ha sido todo un desafío interno. La usamos para priorizar donde nuestras decisiones generan mayor impacto positivo y cuando un error tendría consecuencias financieras, sociales o ambientales serias. En ese sentido, la capacitación y el aprendizaje para ello es parte de un proceso. Y cada riesgo que identificamos es una oportunidad que pone a prueba nuestra creatividad.

Todo es parte de un aprendizaje complejo; el equipo sigue siendo el mismo y sabemos que la materialidad tiene que conectarse con impacto real.

«Cada riesgo que identificamos en el análisis de materialidad es una oportunidad que pone a prueba nuestra creatividad»

La obsolescencia tecnológica y la irrupción de la inteligencia artificial (IA) y automatización aparecen como riesgos clave. ¿Equans Perú está liderando esa transición tecnológica o corriendo para no quedarse atrás?

Trabajamos mucho con consumo de datos: vivimos en un mundo de data centers. Entonces, automatizar sin impacto operativo es solo marketing tecnológico. En general, incorporamos tecnología donde mejora eficiencia, reduce errores humanos y también la huella ambiental, especialmente en operación y mantenimiento. Sin embargo, algunas empresas solicitan aún los servicios exigiendo un número de personas a su disposición, cuando lo más eficiente hoy es indicar cómo quieres que opere tu infraestructura y/o en cuanto tiempo quieres que tus servicios se reinicien o estén nuevamente operativos luego de una alguna interrupción.

Internamente también estamos aplicando IA para mejorar nuestros procesos y ser más eficientes.

Las mujeres representan casi un cuarto de su fuerza laboral y ocupa cargos de liderazgo en la misma proporción. ¿Cuál es el techo realista que se han puesto y qué decisiones incómodas exige romper la inercia del sector técnico-industrial?

Actualmente el 25% de la población laboral de Equans Perú corresponde a las mujeres y además el 32% del total son mujeres que ocupan posición de liderazgo.

Tenemos 522 mujeres trabajando con nosotros y el 25% lo hace en proyectos fuera de Lima. Buscamos impacto estructural. No solo más mujeres, sino más mujeres en roles técnicos, de decisión y con carrera sostenible en el tiempo. Ahora, del total de mujeres trabajadoras, 280 tienen tres hijos en promedio y 190 son cabezas de familia. Es más, 75 de ellas son mayores de 65 años.

No nos ponemos techos simbólicos. Reconocemos el talento sin distinción, promoviendo la equidad como base del desarrollo y acelerando el desarrollo de liderazgos internos.

El proyecto de electrificación fotovoltaica rural que opera Equans Perú con la concesión San Martín genera empleo local y llevó electricidad para centenares de familias rurales. ¿Qué pasará cuando termine el plazo contractual de la y su proyecto de?

Tenemos la concesión desde el 2016 y conectando desde el 2018. Hoy llevamos a cabo un proyecto sostenible, con un modelo de gestión altamente valorado por el Banco Mundial. Son los propios agricultores de la zona quienes trabajan en la gestión del proyecto. Adaptamos el modelo de negocio a la realidad local y logramos que se mantenga el espíritu de comunidad, con niveles de disponibilidad de energía superiores al 80% y una morosidad de alrededor de 15%.

«En la concesión San Martín, adaptamos el modelo de negocio a la realidad local y logramos que se mantenga el espíritu de comunidad»

Cuando un proyecto deja capacidades, genera impacto positivo y permanece después de la obra, del plazo de la concesión. Electricidad, empleo y formación generan impacto si permanecen después de la obra, no si desaparecen con el contrato. Medimos impacto por continuidad y no nos quedamos quietos. Ya hemos trabajado proyectos pilotos de biogas y filtración de agua en la zona.

Si la comunidad queda igual cuando el proyecto termina, fallamos. No será así.

El riesgo de conflictividad social figura como amenaza financiera. ¿Qué pesa más hoy en la toma de decisiones: la ingeniería del proyecto o la ingeniería social del territorio?

Lo que importa es el impacto sistémico. Un proyecto que ignora el entorno social, las necesidades de las comunidades, genera impacto negativo, aunque sea técnicamente perfecto.

En Equans Perú diseñamos nuestros proyectos con responsabilidad, considerando operación, comunidad y sostenibilidad como un solo sistema. Eso explica por qué algunas empresas privadas quieren replicar el modelo de gestión comunitaria de la concesión San Martín y su impacto positivo en el desarrollo de la zona.