Gestión de residuos orgánicos en Lima mediante compostaje como solución sostenible y de economía circular

“Con el compostaje, recogemos, transformamos y devolvemos valor al residuo orgánico”

Se estima que el 56% de la basura corresponde a residuos orgánicos. Sustenia conversó con Raúl Valenzuela, cofundador de Lima Compost, sobre los desafíos y la necesidad de integrar actores para valorizar los residuos orgánicos, el problema más grande y el más ignorado.

Fecha de publicación: abril 14, 2026

Tiempo de lectura: 6 minutos

El panorama actual de la basura en Lima Metropolitana es crítico. La generación diaria es de aproximadamente 8,000 toneladas diarias de residuos y la infraestructura opera al límite de su capacidad. ¿Cómo podemos gestionar el déficit en la disposición final?

El relleno sanitario no es la única salida. Si desviamos los residuos orgánicos —que son el 56% de lo que generamos— antes de que lleguen al camión, reducimos el volumen que necesita disposición final.

El problema no es solo infraestructura; es que seguimos tratando recursos como basura.

¿Cuánto contribuye al problema la vulnerabilidad financiera y operativa en los distritos de la capital peruana?

Es un círculo vicioso: menos recaudación, peor servicio, más botaderos informales. Pero ello también muestra que el modelo tradicional —municipio paga todo— no funciona.

Nosotros (Lima Compost) operamos con suscripciones B2C y B2B que hacen que el servicio de compostaje sea autosostenible. El municipio no tiene que cargar solo con eso. De hecho, ya estamos listos para trabajar directamente con municipios y proveerles el servicio, como una solución complementaria a su gestión de residuos.

«El problema no es solo infraestructura; es que seguimos tratando recursos como basura»

Entonces, ¿la solución para Lima no pasa solo por comprar más camiones sino más por una gestión metropolitana unificada?

Más camiones sin coordinación es tirar la plata. Lo que necesita Lima es articular actores: municipios, empresas privadas, operadores y valorizadores como nosotros.

Hoy recogemos, transformamos y devolvemos valor al residuo, operando en Lima y Trujillo; y con Cusco en camino. No esperamos a que haya una autoridad metropolitana perfecta para operar. Pero sí es cierto que hace falta una visión integrada que permita conectar a quienes ya estamos haciendo el trabajo.

Se estima que el potencial de aprovechamiento de los residuos en Lima es de casi el 80%. Si es así, ¿por qué la tasa real de reciclaje sigue siendo alarmantemente baja?

Porque nadie ataca lo orgánico, que es el 56% de lo que se bota. El reciclaje de plástico y papel tiene más visibilidad, pero los orgánicos van directo al relleno o al botadero informal. Y es paradójico, porque separar orgánicos en casa, en oficinas o en empresas es más fácil que separar plásticos reciclables.

Cualquier persona puede apartar sus restos de comida sin necesidad de identificar tipos de envase. Allí es exactamente donde operamos nosotros. No es un nicho pequeño sino es el problema más grande y más ignorado.

«Nadie ataca lo orgánico, que es el 56% de lo que se bota… No es un nicho pequeño sino es el problema más grande, y más ignorado»

Si más de la mitad de lo que botamos son residuos orgánicos, ¿es el compostaje realmente la mejor solución?

Para Lima, sí. Es probado, escalable y genera valor real. Desde 2021 hasta hoy lo venimos demostrando: desarrollamos nuestro propio inoculante microbiano que acelera la degradación hasta en 50%. El resultado va directo a huertos y agricultura, beneficiando a 650 familias con cultivos libres de pesticidas. Y el cliente puede ver en tiempo real adónde va su residuo a través de nuestra plataforma digital, con medición de huella de carbono incluida.

¿Funciona la segregación desde la fuente localmente?

Donde falla es donde el ciclo no cierra: el vecino separa y el camión mezcla todo igual. Nosotros cerramos ese ciclo, recogemos, transformamos y le devolvemos trazabilidad al cliente.

Cuando ves en tu teléfono móvil que tu residuo se convirtió en compost y que va a una huerta, el hábito se sostiene. Sin eso, la segregación es voluntarismo.

«La segregación desde la fuente falla donde el ciclo no cierra: el vecino separa y el camión mezcla todo igual»

¿Existe un apoyo real del Ministerio del Ambiente, Municipalidad de Lima y de las empresas a favor de la economía circular?

Hay marcos normativos, pero la fiscalización es débil. Lo que sí existe son señales concretas: hemos ganado fondos y reconocimientos desde 2018 hasta la fecha. Eso nos dice que hay instituciones que apuestan por este modelo.

Sin embargo, falta que esa apuesta se traduzca en política pública con implementación real, no solo en concursos.

Lima Compost se especializa en servicios de compostaje. ¿Ese crecimiento que proyectan significa que perciben hoy una mayor demanda?

Sí y los números lo confirman: crecemos a una tasa de 35% anual. Ya superamos los 1,000 clientes mensuales y hemos pasado de tener una planta de compostaje a tres.

Hoteles, restaurantes, industria y organismos internacionales nos buscan. La demanda existe. El mercado está madurando más rápido de lo que muchos esperaban, felizmente.

«La empresa que todavía no hace economía circular, pronto no va a tener excusa»

¿Qué tanto las empresas están transformando sus procesos para aplicar economía circular, particularmente, con los residuos orgánicos que generan?

Cada vez más. Al inicio atendíamos principalmente lodos, grasas y residuos de poda industrial. Hoy vemos empresas que, además, compostan los orgánicos de sus oficinas, comedores y otros espacios internos. Están cerrando el ciclo de manera más integral.

Aquellas empresas que lideran las iniciativas de economía circular tienen compromisos ESG con sus casa matrices, pero el movimiento se está ampliando. Aquella que todavía no lo hace, pronto no va a tener excusa.

¿Qué podemos hacer como ciudadanos para solucionar el problema?

Los ciudadanos deben empezar a separar sus residuos orgánicos desde sus hogares. Si están en Lima o Trujillo, pueden suscribirse a Lima Compost. Si no, pueden (y deben) exigir a su municipio un servicio que cierre el ciclo de verdad.

«Las empresas tienen que medir y trazar sus residuos. Hay valor en lo que hoy tiran»

¿Qué pueden aportar las empresas para solucionar la crisis de la basura?

Las empresas tienen que medir y trazar sus residuos. Hay valor en lo que hoy tiran. Y nosotros en Lima Compost tenemos soluciones para residuos domiciliarios, industriales y hasta para las mascotas como alternativa a la cremación.

El cambio no espera a la política pública; empieza hoy con una decisión concreta.