Alpayana, la minera peruana que opera seis unidades (Americana, Yauliyacu, Iscaycruz, Morococha y Yauricocha) en el Perú y una (Bolívar) en México, presentó Escuelas de Altura, un modelo educativo que busca fortalecer la calidad educativa en su zona de influencia.
De esta manera, siete instituciones educativas de su zona de influencia, ubicadas en San Mateo, Chicla y Casapalca, beneficiarán a 1,169 estudiantes y 101 docentes mediante un enfoque integral que combina innovación pedagógica, fortalecimiento de capacidades, mejora de espacios educativos y participación de las familias.
Como punto de partida, actualmente se está levantando una línea base sobre el desempeño de los estudiantes, cuyo cierre está previsto para agosto de 2026.
Uno de los principales diferenciales del programa es que incorporará un sistema de medición de impacto que permitirá evaluar de manera continua los resultados alcanzados hasta el año 2030.
Durante la implementación se realizarán al menos tres mediciones por año, además de una evaluación intermedia en mayo de 2028 y una evaluación final de impacto en abril de 2030.
“Una educación de calidad transforma vidas y abre oportunidades para las futuras generaciones. Con Escuelas de Altura, buscamos construir un modelo que trascienda la infraestructura y fortalezca las capacidades de estudiantes, docentes y familias, generando cambios sostenibles en el tiempo”, señaló Fernando Arrieta, CEO de Alpayana.
El diseño del programa fue cocreado junto con directivos, docentes, APAFA y representantes de las comunidades campesinas, con el fin de responder a necesidades reales del territorio. En su segunda fase, incorporará escuelas para padres y espacios de trabajo conjunto entre familias y docentes, fortaleciendo la relación entre escuela, comunidad e instituciones.