Frank Hajek, fundador y director ejecutivo de Nature Services, en un bosque durante una actividad vinculada a la conservación de ecosistemas.
Foto: Regenera Earth

“La co-gestión de la naturaleza no es filantropía; mantiene infraestructura física que sostiene operaciones y competitividad empresarial”

¿Es la conservación un gasto o un activo estratégico? Mientras la volatilidad climática eleva los sobrecostos operativos, Regenera –una iniciativa de Nature Services– cumple una década demostrando que la naturaleza es la infraestructura física que sostiene muchos negocios. Su director, Frank Hajek, propone un cambio de paradigma urgente para los directorios locales.

Alberto Ñiquen Guerra, periodista ambiental freelance especializado en sostenibilidad, medio ambiente y desarrollo sostenible.

Alberto Ñiquen Guerra

Freelance Environmental Journalist

Fecha de publicación: septiembre 23, 2026

Tiempo de lectura: 8 minutos

A propósito del Fenómeno El Niño, ¿por qué el Estado insiste en financiar la descolmatación río abajo en lugar de invertir en infraestructura natural arriba?

Siempre habrá que invertir en reconstrucción; la geografía del Perú es dinámica y todos los modelos apuntan a mayor volatilidad climática e hídrica. El problema es que descolmatar sea casi lo único que hagamos. Hay una razón detrás: invertir aguas abajo es visible e inmediato –una excavadora se ve y se ejecuta dentro del año fiscal–. Invertir aguas arriba exige un horizonte de una década y construir confianza con gestores de tierras. Es pasar de la reacción visible a la prevención rentable.

Esto no es un argumento ambiental, es un argumento de cuentas. Un solo decreto de descolmatación moviliza 65% más recursos que toda la cartera de infraestructura natural del Ministerio del Ambiente (MINAM). Cada tonelada de tierra que baja es un activo que perdimos arriba y un pasivo que adoptamos abajo porque colmata reservorios y destruye carreteras. El desbalance se corrige haciendo rentable la prevención: que cuidar la cuenca alta genere empleo formal para quien vive ahí.

«Invertir aguas arriba exige un horizonte de una década y construir confianza con gestores de tierras. Es pasar de la reacción visible a la prevención rentable»

Frank Hajek, fundador y director ejecutivo de Nature Services, durante una entrevista sobre infraestructura natural y sostenibilidad.
Foto: Nature Services

¿Cómo se traducen la flexibilidad ante la incertidumbre climática y el manejo adaptativo en las decisiones de un CEO?

En la mesa del directorio, esto significa algo muy concreto: asumir de partida que nuestro modelo predictivo puede estar equivocado y construir la capacidad de corregir el rumbo a tiempo. El cambio climático está rompiendo los modelos predictivos de los que dependen sectores enteros como agricultura, pesca o hidroelectricidad. Un plan corporativo hiperrígido está destinado a fallar.

Cumplir la norma no es lo mismo que estar seguro. El reglamento de la Autoridad Nacional del Agua (ANA) para fajas marginales modela avenidas excluyendo, por norma, los caudales máximos de eventos extraordinarios como El Niño. El manejo adaptativo no es improvisar, es diseñar con holgura –redundancia hídrica, rutas alternas– y revisar supuestos cada año, no cada plan estratégico.

Sunass calcula que recuperar los ecosistemas que abastecen de agua costaría S/ 20,000 millones. Mientras esa inversión no ocurra, las EPS gastan fortunas en potabilizar agua, las agroexportadoras asumen mermas y pérdidas de margen, y los bancos asumen riesgos de cobranza. Si la degradación ambiental ya golpea los balances corporativos, ¿por qué los CFO aún la ven como un gasto ajeno?

Porque no aparece en ninguna línea de su estado de resultados. La degradación de una cuenca se cobra, pero se cobra diluida en cuentas distintas: merma para Operaciones, sobrecosto de agua para Planta y riesgo de cobranza para Finanzas. Un costo que no se agrega, no se gestiona: se absorbe. Medir técnicamente su dependencia del agua, del suelo y de la biodiversidad con el mismo rigor con que mide su consumo energético. El día que esto aparece como dependencia y no como donación, la conservación y la restauración de la infraestructura natural entrarán a competir por el CAPEX corporativo por sus propios méritos.

«El manejo adaptativo no es improvisar, es diseñar con holgura –redundancia hídrica, rutas alternas– y revisar supuestos cada año, no cada plan estratégico»

El Plan Nacional de Infraestructura del MEF contempla más de S/ 144,000 millones para infraestructura gris, mientras que la cartera de infraestructura natural del Minam apenas suma S/ 271 millones. ¿Cuál es el costo de oportunidad de esta brecha para la competitividad del país?

El costo de oportunidad no es ambiental, es de vida útil. Una represa sin su cabecera de cuenca cuidada es una represa que se colmata antes de amortizarse; una carretera sin laderas estabilizadas arriba se reconstruye cada Niño. Estaremos pagando múltiples veces por el mismo activo. En el Perú, la naturaleza todavía no es infraestructura; es material fotográfico para PromPerú.

¿Qué reformas urgentes se necesitan en el MEF e Invierte.pe para destrabar e incentivar la inversión en estas cuencas?

Primero, Invierte.pe necesita tipologías, costos unitarios y parámetros estándar para infraestructura natural: hoy formular un proyecto de cuenca es mucho más difícil que formular una carretera, y un gobierno regional sin equipo técnico simplemente no lo intenta. Segundo, reconocer el mantenimiento mediante contratos multianuales y a escala. Tercero, abrir Obras por Impuestos a infraestructura natural de forma sistemática. No hay que reorganizar todo el presupuesto, sino asegurar que cada obra gris tenga un componente verde.

«En el Perú, la naturaleza todavía no es infraestructura; es material fotográfico para PromPerú»

Tú consideras que forzar bioemprendimientos en las comunidades rurales suele ser un error, ¿cómo estructurar un modelo viable?

Por décadas, Estado y ONGs han intentado convertir al poblador rural en empresario de negocios sin mercado, pero la ventaja competitiva de las comunidades reside en cuidar sus tierras, no gestionar logísticas comerciales complejas.

La respuesta es remunerar directamente ese servicio de custodia del capital natural con contrato, plazo y verificación.

Frank Hajek, fundador de Nature Services, durante una expedición por un río rodeado de ecosistemas naturales.
Foto: Nature Services

Regenera cumple una década. ¿Cuál es el balance real de su impacto en hectáreas y cómo garantizan que el capital llegue efectivamente al campo?

Hoy custodiamos 169,051 hectáreas de ecosistemas críticos en 4 regiones del Perú, trabajando con 24 guardianes (17 comunitarios y 7 privados) que impactan directamente en la vida de 7,306 personas.

Lo más importante es la trazabilidad financiera: hemos distribuido S/ 592,000 directamente al campo bajo la regla 60/20/20 (60% para el guardián, 20% para aliados técnicos, 20% para Nature Service), demostrando que la conservación y la restauración constituyen una partida de ingresos real para las familias locales.

Esto suena viable en el papel, pero ¿qué sectores comerciales en el Perú están realmente dispuestos a pagar hoy por mantener ecosistemas?

El sector de servicios y, específicamente, el turismo receptivo en destinos sensibles como Cusco han sido nuestros adoptantes iniciales. Con esa base hemos empezado a trabajar con empresas en el sector manufactura y construcción. En el sector turismo el retorno de la inversión proviene de satisfacer cuentas corporativas internacionales que hoy exigen trazabilidad de impacto como requisito obligatorio para contratar. Para una empresa de servicios, manejar su huella ambiental ya no es filantropía; es el ticket de entrada al mercado premium. Por ejemplo, para una empresa líder del sector con la cual trabajamos desde hace ocho años, el 80% de sus cuentas internacionales ya exige la gestión de su huella climática.

«Para una empresa de servicios, manejar su huella ambiental ya no es filantropía; es el ticket de entrada al mercado premium»

¿Por qué un CEO debería optar por una suscripción con Regenera en vez de comprar bonos de carbono tradicionales?

Los créditos tradicionales tratan a la naturaleza como un commodity, un producto no diferenciado en el cual certificadoras externas marcan la cancha y los costos de transacción. Esto a menudo diluye los recursos en intermediarios sin generar impacto real en el campo.

En Regenera operamos bajo un modelo de suscripción porque los ecosistemas no son productos, sino infraestructura que entrega flujos continuos: regulación climática e hídrica, y mantención de biodiversidad y suelos. Al suscribirse, un CEO no compra un crédito estático; inicia un proceso de gestión de su huella ambiental y reconoce directamente el mantenimiento continuo del ecosistema que regula el clima, filtra el agua y, quizás, hasta sostiene la cadena de valor de su propia empresa.

¿QUIÉN ES FRANK?

Frank Hajek es fundador y director ejecutivo de Nature Services, y además es coordinador de la red de custodia www.regenera.earth.

Su trabajo se enfoca en apoyar a la sociedad a alinear responsablemente la economía con los servicios de la naturaleza. Ingeniero en la interfaz entre biodiversidad, gestión de la tierra y mercados financieros, Frank ha colaborado con pueblos indígenas, gobiernos, sociedad civil, empresas y entidades financieras de América Latina, África y Europa.

Antes de Nature Services, Hajek fue Coordinador del Grupo de Trabajo sobre Servicios Ecosistémicos de la Universidad de Oxford, Jefe del Programa de Conservación de la Sociedad Zoológica de Fráncfort en Perú y Zambia, e Ingeniero de Operaciones con Shell International en el Mar del Norte holandés.

Tiene un máster en Ingeniería Industrial por el Imperial College de la Universidad de Londres y un MBA por la Said Business School de la Universidad de Oxford.

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