La edición 2026 de Approaching the Future (ATF), el informe anual de Corporate Excellence sobre la gestión de la economía de la reputación y los intangibles, llega en un momento que no admite ambigüedades. La undécima edición fue elaborada a partir de la consulta a 2,120 profesionales de Iberoamérica y ofrece una visión actualizada del estado de la gestión de los activos intangibles -entre ellos, la sostenibilidad- en España y América Latina.
Unos de los principales hallazgos es que la inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una tendencia por observar para convertirse en el nuevo contexto en el que todo ocurre: condiciona cómo se comunica, cómo se lidera, cómo se gestiona el talento, cómo nos relacionamos, cómo innovamos en productos, servicios, procesos y, principalmente, cómo se construye y protege la reputación corporativa.
Por su parte, la geopolítica ha entrado en las cadenas de valor y en los planes estratégicos.
Y la sociedad ya exige a las organizaciones —con más escrutinio y menos paciencia— coherencia entre lo que dicen y lo que hacen.

Fuente: ATF 2026
Reordenamiento estratégico
En la agenda de los líderes empresariales, la sostenibilidad (ASG) no ha desaparecido en 2026. Según el informe de Corporate Excellence, la sostenibilidad viene atravesando un proceso de reordenamiento estratégico, un cambio de ciclo motivado por una mayor presión regulatoria, el debate político y la exigencia social de transparencia.

No es un entorno de transición, es uno de reconfiguración estructural. De metamorfosis disruptiva.
Y en este escenario, gestionar los intangibles de forma excelente no es solo una ventaja competitiva; según Corporate Excellence, es una condición para crecer, diferenciarse de forma duradera, fortalecer la licencia social para operar y alcanzar los objetivos estratégicos y de negocio para los que consiguen ser líderes en reputación en el sector en el que operan.
Aspectos ESG en la agenda empresarial
- De la promesa a la evidencia: la credibilidad de la sostenibilidad ahora depende de la capacidad de las organizaciones para demostrar un impacto real y resultados tangibles en el negocio, más allá de la mera formulación de compromisos.
- Posición en el ranking: en Iberoamérica, la sostenibilidad se sitúa en el segundo nivel de importancia con un 40.5%, mientras que el nivel de trabajo efectivo dedicado a este ámbito es del 35.9%.
- Descenso en la prioridad en España: en el contexto español, la sostenibilidad experimenta una caída de 20 puntos porcentuales en su prioridad relativa. El reto en esta región es conectar la sostenibilidad con la competitividad y la resiliencia para recuperar su relevancia.

- Integración en la gestión: a pesar de los cambios en su prioridad, el 53.3% de las empresas en España y el 56.3% en América Latina ya incorporan métricas ESG en sus cuadros de mando. Además, aproximadamente el 34% de las organizaciones vincula estos indicadores con los sistemas de compensación de sus empleados.
- Interdependencia con otros intangibles: la sostenibilidad ya no opera de forma aislada, sino que se entiende como parte de un sistema que incluye la reputación, el propósito corporativo y el liderazgo responsable para generar confianza y valor a largo plazo.
En suma, ATF 2026 muestra que en 2026 los líderes empresariales se están enfocando en la profesionalización de la gestión de la sostenibilidad, buscando que los criterios ambientales, sociales y de gobernanza se conviertan en capacidades organizativas reales y medibles.