Lima 2027 y el reto ESG de la gobernanza de los activos públicos deportivos
Foto: El Peruano

El reto ESG de Lima 2027: la gobernanza de los activos públicos

Lima 2027 pondrá a prueba mucho más que la organización de dos grandes competencias deportivas panamericanas. El verdadero examen será demostrar que el Perú puede gobernar, conservar y hacer sostenible su patrimonio deportivo público.

Fecha de publicación: agosto 10, 2026

Tiempo de lectura: 9 minutos

La cuenta regresiva hacia los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2027 ya comenzó. La semana pasada la presencia en Lima de la multicampeona olímpica Simone Biles, la paraatleta Karon Palomeque y del presidente de Panam Sports, Neven Ilic, transmitió un mensaje de confianza: el Perú vuelve a ser sede del principal evento multideportivo del continente.

Y durante la ceremonia realizada el 6 de agosto en la Plaza Mayor de Lima, Ilic recordó por qué Panam Sports decidió regresar al país: “Es la primera vez que volvemos a un país porque nos trataron muy bien (…) Perú está a nivel de organizar cualquier cosa que se propone”.

Sin embargo, las recientes noticias sobre cambios en la conducción del Instituto Peruano del Deporte (IPD) y del Comité Organizador Lima 2027 recordaban que el principal desafío ya no es deportivo sino institucional.

«El presidente de Panam Sports asegura que el Perú está a nivel de organizar cualquier cosa que se propone»

Poner en valor la inversión pública

La organización de Lima 2027 descansa sobre una arquitectura institucional compleja. El IPD administra las sedes, la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) ejecuta nuevas inversiones, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) financia parte del proceso, el Comité Organizador coordina la preparación de los Juegos y operadores especializados aseguran el funcionamiento cotidiano de la infraestructura.

«Mientras el reloj comenzaba oficialmente la cuenta regresiva, las noticias sobre cambios en la conducción del IPD y del Comité Organizador Lima 2027 recordaban que el principal desafío ya no es deportivo sino institucional»

Esta distribución de responsabilidades puede generar eficiencia. Sin embargo, también puede diluir la rendición de cuentas si no existe una gobernanza clara que articule a todos los actores.

Desde una perspectiva ESG, el legado de Lima 2019 representa mucho más que una colección de estadios y centros de entrenamiento. Constituye un activo estratégico de capital público cuyo valor depende de la capacidad del Estado peruano para conservarlo mediante una gestión profesional, mantenimiento especializado y reglas institucionales estables.

En ese contexto, el anuncio del IPD y la ANIN para invertir en la modernización del Estadio Nacional, el Coliseo Eduardo Dibós, la Base Aérea Las Palmas, la Villa Deportiva Regional del Callao y la Escuela de Equitación del Ejército constituye una señal positiva. Al respecto, la presidenta Keiko Fujimori indicó: “Sabemos que las cosas no han avanzado a la velocidad que hubiéramos querido, pero como presidenta estoy aquí para corregir las cosas y ponerle velocidad”.

Sin embargo, las nuevas obras solo resolverán una parte del desafío. Porque, más allá de buenas intenciones, sin una estrategia integral de gestión de activos, incluso la mejor infraestructura terminará deteriorándose.

Vista aérea de la Videna, infraestructura deportiva vinculada a Lima 2027 y la gobernanza de los activos públicos.
Sede Videna (Foto: Equans)

La sostenibilidad comienza cuando termina la inauguración

Uno de los errores más frecuentes en la gestión pública consiste en asociar sostenibilidad con nuevas inversiones. En realidad, ocurre lo contrario. La sostenibilidad empieza cuando se inaugura una obra y alguien debe mantenerla durante las siguientes décadas.

Los Juegos Lima 2019 dejaron un patrimonio deportivo valorizado en más de S/ 4,000 millones. Desde una perspectiva financiera, ese patrimonio representa un activo que debe preservar su valor económico, social y operativo.

Es más, cuando el Proyecto Especial Legado fue extinguido y sus funciones pasaron al IPD, el debate dejó de ser deportivo. Se convirtió en una discusión sobre gobernanza.

¿Quién mantiene y conserva las sedes?

La respuesta es más compleja de lo que parece. La responsabilidad de la salud técnica de la infraestructura de las sedes empleadas en los Panamericanos Lima 2019, se articula bajo un modelo de gobernanza público-privada.

«Cuando el Proyecto Especial Legado fue extinguido y sus funciones pasaron al IPD, el debate dejó de ser deportivo. Se convirtió en una discusión sobre gobernanza»

La titularidad y dirección estratégica de los activos corresponde al Estado peruano, a través del IPD, el cual es el propietario y administrador general de las sedes. Pero la operación y salud técnica directa está a cargo de un operador privado especializado.

Equans Perú, filial local del grupo francés Bouygues, es la empresa que ha venido asumiendo la gestión multitécnica de dichas sedes desde 2021, cuando pertenecían al Proyecto Especial Legado; es decir, a pesar del cambio de titularidad, el Estado peruano ha mantenido al operador técnico.

Gestionar estas sedes implica la administración de sistemas especializados como redes eléctricas, climatización, seguridad, jardinería e incluso housekeeping en seis sedes del IPD que son la Villa Deportiva Nacional (Videna), Villa María del Triunfo, Villa El Salvador, Costa Verde, Punta Rocas y la Villa Panamericana. Allí existen piscinas olímpicas, pistas atléticas de alta competición, canchas para diversas disciplinas grupales como vóley, futbol, rugby, entre otras.

“Mantener la infraestructura al 100% no es solo un costo de mantenimiento, sino un motor directo de rendimiento deportivo. Haber asegurado la operación y mantenimiento de las sedes deportivas desde que fueron inauguradas, bajo un modelo de gestión profesional y técnico de facility management, nos ha permitido conservar en condiciones óptimas dicha infraestructura”, explica Omar Lam, CEO de Equans Perú.

¿CÓMO SE MIDE EL DESEMPEÑO DE LA OPERACIÓN Y MANTENIMIENTO DE LAS SEDES DEPORTIVAS?

Omar Lam, CEO de Equans Perú, explica que el desempeño se evalúa mediante estándares internacionales NEC y acuerdos de nivel de servicio (SLA) rigurosos y medibles:

  • Mantenimiento preventivo: 97% de cumplimiento acumulado.
  • Disponibilidad de activos: 98% de operatividad.
  • Continuidad operativa: planes de operación y mantenimiento que garantizan disponibilidad 24/7 de las sedes.
  • Tiempo de respuesta y resolución: tiempos máximos garantizados para atender eventualidades técnicas sin interrumpir el uso deportivo.
  • Homologación internacional: cumplimiento de los estándares técnicos exigidos por las federaciones internacionales (PANAM Sports, World Athletics, FIFA, entre otras) para la conservación de superficies y equipamiento.
  • Sostenibilidad e integridad: metas de eficiencia energética, preservación del valor patrimonial del inmueble y estándares de seguridad y salud en el trabajo.

Un contrato que revela un desafío mayor

La transición institucional tampoco ha estado exenta de complejidades.

Tras la desaparición de Legado, el IPD heredó obligaciones derivadas del contrato N.° 104-2024-PEL/PEL.01.01. Y en lo que va del año, el ente deportivo autorizó sucesivos pagos a Equans por “eventos compensables” e “intervenciones” vinculadas a las sedes deportivas que, a la fecha, superan los S/ 16 millones. Más que una renovación ordenada (el contrato con Equans venció en abril pasado), esto parecería una transición con trabajos adicionales, liquidaciones y pagos posteriores, debido a las indefiniciones en el propio Gobierno. Cabe mencionar que en contratos NEC los “eventos compensables” suelen cubrir cambios de alcance, instrucciones del contratante o hechos que alteran costo/plazo.

Sede deportiva de la Costa Verde como parte de los activos públicos vinculados a Lima 2027
Foto: El Peruano

Más allá de las cifras, este episodio revela un problema mayor: la continuidad contractual y técnica en la administración de activos públicos altamente especializados.

«Es mucho más difícil construir confianza institucional que construir un estadio»

En paralelo, Equans viene impulsando el esquema de “Servicios por Impuestos”, con el apoyo de ProInversión, para permitir la firma de contratos de largo plazo de operación y mantenimiento de activos públicos, más allá de las sedes deportivas incluso. La propuesta aún espera definiciones del MEF. Con esta iniciativa privada, Equans pretender migrar a un acuerdo de largo plazo para operar y mantener las sedes deportivas.

Equipo técnico de facility management encargado del mantenimiento de activos públicos deportivos de Lima 2027.
Foto: El Comercio

El verdadero legado

Las recientes salidas de funcionarios clave, como la directora de planificación de Lima 2027, Erica Lang, así como la renuncia de Sergio Ludeña, presidente del IPD, demuestran que la estabilidad institucional también forma parte de la infraestructura. Porque la continuidad del conocimiento técnico puede ser tan importante como la construcción de un nuevo escenario deportivo.

“Están recuperando el tiempo perdido, contra el tiempo, sí, pero con la diferencia de que las obras ya están ejecutadas y solo es hacerle mantenimiento. Por las obras que quedan por hacer, creo que no habría que preocuparse”, añade Carlos Neuhaus, quien se desempeñó como presidente del Comité Organizador (COPAL) y director ejecutivo de los XVIII Juegos Panamericanos y Sextos Parapanamericanos Lima 2019.

Por ello, el debate ya no debería centrarse exclusivamente en cuánto costarán las nuevas obras, sino en cómo se administrará ese patrimonio durante las próximas décadas. El Perú necesita responder preguntas que hoy permanecen abiertas: ¿existe una estrategia nacional de gestión de activos deportivos?, ¿se aplicarán estándares como la ISO 55001?, ¿se publicarán indicadores de desempeño, disponibilidad y mantenimiento?, ¿quién asumirá la responsabilidad cuando esos indicadores no se cumplan?

«¿Quién responde por el desempeño integral del patrimonio deportivo nacional? Ese será, probablemente, el desafío más importante que el Perú comenzará a enfrentar mucho antes de la ceremonia inaugural»

El verdadero legado de Lima 2027 no será un nuevo centro tenístico, una instalación de escalada o un campo de cricket. Será demostrar que el Perú aprendió a gobernar sus activos públicos con visión de largo plazo.

Por ello, Lam sostiene que hay dos lecciones aprendidas antes de Lima 2027. La primera es el valor de la disponibilidad constante. “Mantener la infraestructura al 100% no es solo un costo de mantenimiento, sino un motor directo de rendimiento deportivo, como se demostró en los Juegos Bolivarianos, donde las sedes funcionaron a plena capacidad permitiendo un medallero histórico de 262 medallas para el Team Perú”, explica el ejecutivo. La segunda es la planificación calendarizada. Lam pone en valor la importancia de trabajar con cronogramas de pruebas y mantenimiento preventivo/correctivo ya programados de forma profesional y técnica.

Lima 2027 pondrá a prueba mucho más que la capacidad del Perú para organizar grandes competencias deportivas o una ceremonia inaugural impecable. El verdadero examen será demostrar que el Estado peruano puede gobernar, conservar y hacer sostenible el patrimonio deportivo construido con recursos públicos.

Sustenia