El viernes 24 arranca también a las nueve en punto. El amplio salón principal se llena —igual que ayer jueves— para hablar de lo más importante: las personas. Bajo el título “Desarrollo humano: garantizando servicios básicos para una vida digna”, Jaime se sienta con Stefan, a quien muchos quieren escuchar porque su trabajo se centra en entender por qué algunos países y personas permanecen en la pobreza, con énfasis en los fallos de los mercados y la política, y cómo lograr el cambio.
Una hora después arranca el Panel Nacional Personas y Jaime abrirá el fuego, invitando al frente a Midori, Mariana, Elmer e Iván. Hay historias de salud, educación y equidad que emocionan incluso al más cínico.
De pronto, nos toca salir de la sala y cruzar el recinto hacia el otro lado del “Faro” y llegar al ambiente donde Scotiabank —desde las 10:40— nos muestra su programa ScotiaRISE; Fundación Romero habla del impacto de sus becas; y Yanbal recuerda que la sostenibilidad empieza por empoderar.
Komatsu-Mitsui pone la cereza técnica con la idea de educación comunitaria y formación para el trabajo digno. En el aire flota una idea potente: no se trata solo de donar, sino de transformar. Pero también escuchamos un melodioso ruido… empieza el Festival con el Show de Marinera de los estudiantes de la Universidad Privada del Norte. Sin embargo, igual que ayer, nos quedamos con las ganas de hacer preguntas.
A mediodía, volvemos a la sala principal. Nueva Plenaria. El foco pasa a “Prosperidad”. María Pía espera a Magdalena, quien dirige la promoción de la marca “Vino Argentino” a nivel mundial. Ellas conversarán durante 30 minutos sobre la “Sostenibilidad de las cadenas de valor y el impacto multiplicador de las grandes empresas”. Luego tendremos el Panel Nacional Prosperidad y María Pía convocará a Javier, Gissela, Piero y Joseca para conversar al respecto.
La charla está muy interesante, pero a las 13:00 empieza el Festival. Perú Mucho Gusto organiza otro festín, esta vez con productos marinos. El chef Tito Trabucco, llegado desde Tacna, prepara un “lázaro de almejas azules y pulpo” que deja al público con hambre y reflexión: ¿cómo cuidamos el mar que nos da de comer?
En paralelo, a las 14:00, más presentaciones en “Hablemos de Sostenibilidad”. Cemento Yura presenta su planta fotovoltaica, BBVA habla sobre cómo la sostenibilidad es motor de Crecimiento y Pacífico Salud muestra la plataforma Tsana.pe, que busca democratizar el acceso a la salud digital. En los pasillos, los asistentes se cruzan con influencers, ministros y estudiantes. Algunos confiesan —en voz baja— que están aprendiendo más que en todo un MBA… y que el emoliente está muy bueno y la cerveza sin alcohol muy refrescante.
El bloque de la tarde sube la temperatura desde las 15:30 con un clásico: “¿Por qué los países fracasan?”, conferencia inspirada en el libro de Acemoglu y Robinson. Un lujo tener a un Nobel de Economía y una ex ministra de Economía y Finanzas arrancando esta Plenaria vespertina. James y Toni se lucieron.
Una hora después viene el Panel Nacional Pactos. Vuelve Oscar e invita a Paola, Tábata, Sofía y Darío para hablar de confianza, de colaboración público-privada y de no reinventar la rueda, sino engrasarla.
Termina la Plenaria y nos vamos corriendo al otro lado del recinto para poder escuchar a la Asociación Automotriz del Perú y CARVIMSA, que nos demuestran que hasta los autos y las cajas pueden cambiar el mundo.
El día cierra con música y esperanza, llega el esperado “Reconocimiento Perú por los ODS” premia a quienes hacen, no solo prometen. Este cuenta con cinco ejes temáticos que están alineados a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible: Personas, Planeta, Prosperidad, Paz y Pactos.
Para los cuatro primeros, las postulaciones se dividieron en tres categorías regulares: Empresa Grande, MIPYME y ONG. Sin embargo, el eje temático de Pactos tiene una clasificación especial con dos categorías propias. Muchas personas y empresas a la expectativa de esto. ¡Suerte!
En paralelo y en solitario, Toyota presenta su ruta hacia la carbono neutralidad. Consejo: lleven su portátil como lo hicieron otras empresas.
La jornada termina entre aplausos y una sensación extraña pero necesaria, que el Perú, pese a todo, puede hacerlo mejor.