Encuesta de sostenibilidad del Pacto Global de la ONU en Perú: gobernanza ESG y ética corporativa
Ilustración: Open AI

Verdades incómodas: la encuesta de sostenibilidad del Pacto Global de la ONU bajo la lupa

Una mirada profunda a los resultados finales de la consulta empresarial permite identificar avances en ética, aunque persisten brechas en capacitación especializada y liderazgo gerencial.

Fecha de publicación: diciembre 30, 2025

Tiempo de lectura: 7 minutos

Adriana Quirós, country manager del Pacto Global de la ONU para Perú, había adelantado los resultados preliminares a finales de agosto pasado (ver “¿La (verdadera) sostenibilidad está ganando terreno?”) y advertía en ese momento que, pese al boom de la sostenibilidad, las empresas estaban fallando en cómo medir su verdadero impacto. Dos meses después, la publicación de los resultados finales de la encuesta realizada a 236 empresas peruanas traía más novedades.   

Si bien este reporte de resultados destaca que la gestión estratégica de la sostenibilidad ha dejado de ser opcional para convertirse en un motor fundamental de competitividad, resiliencia y atracción de inversiones, sorprende que apenas el 47% de las empresas consultadas tenga una política de sostenibilidad. Sí, menos de la mitad. Sin embargo, el 58% tiene una política ambiental, aunque sólo el 15% tiene una política de acción climática (cambio climático). Claro, para muchos la sostenibilidad es más ambiental y la sienten más sesgada a la mitigación.

<<El 53% de las empresas consultadas no tiene una política de sostenibilidad>>

Es más, una de cada cinco empresas consultadas tiene una política de compras sostenibles y una de buen gobierno corporativo. Al respecto, un aspecto que sí destaca mayoritariamente en el reporte es que el 76% de las empresas encuestadas tiene un código de ética y la mitad cuenta con una política anticorrupción.

Avances en ética corporativa

Esta consulta empresarial de sostenibilidad proporciona diversas evidencias que demuestran que la ética se está consolidando como la base fundamental de la sostenibilidad y la gobernanza corporativa en el Perú, generando una cultura empresarial basada en la transparencia. Al respecto, los principales avances identificados son:

  • Alta adopción de códigos: Tres de cada cuatro empresas encuestadas tiene un Código de Ética y/o Conducta, siendo ésta la alternativa más implementada para guiar la sostenibilidad y permitir la institucionalización de principios de integridad y transparencia.

<<La ética se está consolidando como la base fundamental de la sostenibilidad y la gobernanza corporativa en el Perú>>

  • Lucha contra la corrupción: El 50% de las empresas afirma haber adoptado una política anticorrupción específica. Es más, el 48% del total considera que debería haber una mayor regulación en materia de lucha contra la corrupción.
  • Extensión a la cadena de valor: Las empresas están trasladando sus estándares éticos a sus socios comerciales. En ese sentido, el 37% de las empresas cuenta con un Código de ética o de conducta para sus proveedores. Asimismo, el 31% ya evalúa estándares anticorrupción en su cadena de suministro, una cifra que se eleva a 54% en el caso de las empresas grandes.
  • Transparencia y rendición de cuentas: El avance en ética también se manifiesta en la elaboración de reportes de sostenibilidad: 44% de las empresas a nivel nacional tienen esta práctica, lo cual demuestra un compromiso con la transparencia ante sus grupos de interés.

Persistencia de brechas críticas

La Consulta Empresarial de Sostenibilidad 2025 del Pacto Global también permitió la identificación de brechas críticas que impiden que la sostenibilidad pase de ser un compromiso declarado a una acción efectiva, destacando especialmente la falta de talento preparado y la ausencia de dirección desde la cima organizacional:

▪️ Brecha en capacitación y capacidades especializadas

  • Falta de conocimientos técnicos. El 44% de las empresas reporta que la falta de conocimiento y de capacidades especializadas es uno de los principales obstáculos para gestionar la sostenibilidad.
  • Déficit de talento formado. El reto de las organizaciones no es solo financiero, sino de talento y formación, lo que indica una necesidad urgente de profesionalizar las áreas encargadas de estos temas.
  • Desigualdad según el tamaño. Esta brecha de capacidades se suma a una estructura donde las microempresas y pequeñas, y medianas empresas (pymes), muestran mayores dificultades para alinear sus estrategias a los estándares globales de sostenibilidad, a menudo por no contar con personal capacitado para el reporte y la medición.

<<Apenas el 23% de las empresas indica que su alta gerencia lidera activamente los esfuerzos de sostenibilidad>>

▪️ Brecha en liderazgo gerencial y gobernanza

  • Involucramiento limitado de la Alta Dirección. Apenas el 23% de las empresas indica que su alta gerencia lidera activamente los esfuerzos de sostenibilidad, lo cual evidencia un margen de mejora importante.
  • Debilidad en la estructura de mando. En el 11% de las empresas no existe un área responsable de liderar la sostenibilidad, y solo el 22% cuenta con una gerencia o departamento especializado para este fin.
  • Ausencia de comités estratégicos. El 61% de las empresas carece de un comité de sostenibilidad, lo que impide la articulación de esfuerzos entre las diversas áreas del negocio y limita la toma de decisiones basada en criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés).

<<En el 11% de empresas no existe un área responsable de liderar la sostenibilidad, y solo el 22% tiene una gerencia o departamento especializado para tal fin>>

Como analogía, el compromiso con la sostenibilidad sin liderazgo gerencial ni capacitación técnica es como un barco que tiene trazada una ruta ambiciosa en el mapa, pero cuenta con una tripulación que no sabe usar los instrumentos de navegación y un capitán que no se presenta en el puente de mando. En ese sentido, por más que el destino sea el correcto, la nave difícilmente llegará a puerto.

¿Qué recomienda el Sistema de las Naciones Unidas?

El reporte de resultados contiene tres recomendaciones generales y lineamientos de acción:

▪️ Integrar la sostenibilidad en la gobernanza corporativa porque solo con liderazgo visible y estructuras formales se puede transformar el compromiso en acción medible de alto impacto positivo.

  • Asignando responsabilidad directa al nivel de directorio y altas gerencias.
  • Incorporando a una persona profesional de la sostenibilidad en la alta gerencia.
  • Creando comités transversales que articulen las distintas áreas del negocio.
  • Estableciendo incentivos y creando KPI de sostenibilidad ligados a desempeño del negocio.

<<Las empresas tienen que incorporar a una persona profesional de la sostenibilidad en la alta gerencia y crear comités transversales que articulen las distintas áreas del negocio>>

▪️ Fortalecer la gestión basada en evidencia dado que medir no solo mejora la gestión, sino que genera credibilidad y abre puertas a nuevas oportunidades de negocio.

  • Promoviendo el uso de indicadores estándar y reportes comparables.
  • Implementando sistemas de monitoreo interno y auditorías periódicas.
  • Incentivando la publicación de resultados a través de mecanismos de autorregulación o reconocimiento público.

▪️ Avanzar hacia una sostenibilidad integrada y rentable

  • Incluyendo criterios ESG en las decisiones financieras y de inversión
  • Extendiendo la gestión sostenible a la cadena de valor, proveedores y socios.
  • Conectando la sostenibilidad con la innovación, la productividad y la atracción de talento.

De esta manera, los resultados de la Consulta Empresarial de Sostenibilidad 2025 destacan que en el Perú la gestión estratégica de la sostenibilidad, pese a las brechas que persisten, ha dejado de ser opcional para convertirse en un motor fundamental de competitividad, resiliencia y atracción de inversiones, con avances importantes en ética y transparencia. En ese sentido, estas tres recomendaciones prácticas deberían contribuir, según el Pacto Global, a transformar los compromisos institucionales en acciones medibles con impacto real.