El arbitraje interpuesto por Corporación Pesquera Inca (Copeinca) contra Cosco Shipping Ports Chancay Perú ante el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) cuantifica una pretensión de US$ 2.6 millones por el incumplimiento de un convenio de reubicación de activos críticos.
El núcleo del conflicto técnico reside en la ejecución de un emisor submarino para aguas residuales tratadas, cuya instalación en coordenadas no autorizadas y sin estudios de dinámica oceanográfica derivó en rupturas estructurales en diciembre del 2024 y mayo del 2025.
Desde la gestión de riesgos ASG, el incidente trasciende la disputa contractual para situarse en la materialidad de la continuidad operativa y la gestión de impactos en la biodiversidad marina. El peritaje fiscal asocia las deficiencias técnicas con riesgos ambientales directos, sumándose a la sanción de 142.42 UIT impuesta al operador portuario por no implementar una estructura artificial adecuada para evitar la erosión de las playas del norte de la bahía.
Para Copeinca, adquirida por capitales canadienses en una operación de US$ 500 millones a finales del 2024, la integridad de esta infraestructura es condición necesaria para mantener sus estándares de vertimiento y evitar contingencias regulatorias.
La resolución de este proceso determinará la responsabilidad en la reposición de activos de transición y la eficacia de los mecanismos de remediación ante externalidades industriales cruzadas en nodos logísticos de alta densidad.