ProInversión estima que en los últimos años las inyecciones de capital y garantías soberanas otorgadas a Petróleos del Perú S.A. (Petroperú), la empresa estatal que anualmente factura alrededor de US$ 3,400 millones,comprometieron recursos públicos equivalentes a más de S/ 17,000 millones, es decir, cerca del 1.5% del Producto Bruto Interno (PBI). “Es un negocio que va a pérdida hace rato… Petroperú, además de ser un problema energético, se convirtió en un problema fiscal”, indicó Diego Macera, director del Instituto Peruano de Economía (IPE) durante el webinar “Petroperú después de las elecciones: hoja de ruta para no retroceder”.
¿Y cómo lo hacen?
El 18 de junio pasado, la petrolera estatal anunció, mediante un comunicado de prensa, que “registró una utilidad neta acumulada de US$ 248.4 millones al cierre de mayo de 2026”. La noticia no solo sorprendió al mercado sino que vino acompañada de otro “anuncio positivo”: el pago de intereses de sus bonos internacionales conforme al cronograma establecido. Cabe recordar que durante el año pasado la empresa acumuló una pérdida neta de US$ 468 millones, aunque no tan abultada como la de 2024: US$ 774 millones.

Foto: El Comercio
Cabe mencionar que pese a la pérdida neta de 2025, Petroperú obtuvo utilidades tributarias positivas, principalmente por efecto del tipo de cambio. Esas utilidades tributarias —diferentes al resultado neto— obligan a la empresa a repartir S/ 53 millones entre sus trabajadores (aprox. US$ 15.4 millones). Y esto pese al rescate financiero que recibirá por US$ 2,000 millones. Una vez más, los trabajadores y sus sindicatos están de fiesta, pese a la crisis, aunque aún no habrían recibido dicho pago.
«Pese a registrar una pérdida neta de US$468 millones en 2025, Petroperú tiene que repartir a sus trabajadores US$15 millones por concepto de utilidades»
De acuerdo con el comunicado de Petroperú, a mayo la empresa también alcanzó una ganancia bruta de US$ 474 millones, “reflejando una mejora en el desempeño de sus operaciones”. Más positivismo aún. Sin embargo, el año pasado apenas generó una ganancia bruta de US$ 14.5 millones, que representó un margen bruto de 0.43%. Y la pérdida bruta en 2024 fue US$ 286 millones.
Al respecto, Carlos Gallardo, gerente general del IPE, comenta que “dado que el precio de venta es clave en la participación de mercado, es necesario determinar si la política de precios de combustibles de Petroperú refleja ventajas competitivas genuinas o si depende de todos los mecanismos de respaldo estatal recibidos. Si una parte relevante de su estrategia comercial depende de los rescates del Estado, ello constituiría una forma de subsidio implícito financiado por los contribuyentes”.
Vamos por partes
Al día siguiente de tan positivos anuncios, Ángel Delgado, director del proyecto “Reorganización Patrimonial y Operativa de Petroperú S.A.” de ProInversión, dijo que en las próximas semanas se publicará el nuevo plan de gobernanza corporativa de Petroperú, que establecerá estándares más exigentes de gestión, control y rendición de cuentas para la empresa estatal. “Los rescates financieros no resolverán el problema si no se corrige la gobernanza”, explica Anthony Laub, especialista en derecho energético.
«Uno de los primeros bloques patrimoniales con los cuales ProInversión pretende generar ingresos estará conformado por las casas de playa en la costa norte del país, clubes y la Sede Central de San Isidro»
Delgado también dio a conocer que en julio próximo se constituirán los primeros bloques patrimoniales de Petroperú, siguiendo criterios de autonomía funcional, generación de flujo, sinergias, asignación de riesgos e interés de mercado. Indicó que uno de los primeros bloques -con los cuales ProInversión pretende generar ingresos- estará conformado por los activos inmobiliarios no críticos que tiene la petrolera, como las casas de playa en la costa norte del país, clubes (Lima y Talara) y la Sede Central de San Isidro. Es de esperarse los reclamos de los sindicatos de la petrolera estatal, siempre tan vinculados a la gestión de la empresa.

Foto: ProInversión
“Ante crisis anteriores, la respuesta del Estado fue muchas veces recurrir al Tesoro Público, sin exigir reformas estructurales. Ese ciclo ya no puede continuar”, aseveró Delgado.
¿Luz al final del túnel?
El reflotamiento de Petroperú propuesto por el Gobierno de turno permitirá que para el 2032 la empresa estatal sea autosostenible. “La reingeniería de Petroperú transformará a la empresa en un habilitador estratégico del sector y dejará de ser una contingencia fiscal para la economía nacional”, agregó el funcionario de ProInversión.
Como se sabe, ProInversión, cuenta con el soporte de la consultora internacional Deloitte para el proceso de reorganización de la petrolera estatal.
«ProInversión considera que con su plan de reflotamiento y gobernanza, Petroperú será autosostenible en 2032»
Y mientras este proceso de reingeniería seguía su marcha, la semana pasada Petroperú detectó un afloramiento de crudo en el km 790+630 del Tramo II del Oleoducto Norperuano (ONP), ubicado en el distrito y provincia de Sechura, región Piura. De acuerdo con las primeras verificaciones en campo, el evento habría sido provocado por una conexión clandestina ejecutada por terceros, es decir, una intervención ilegal sobre la infraestructura del ONP, que es un Activo Crítico Nacional (ACN). En lo que va del año, este sería el tercer evento ocasionado por terceros en la zona.
Ad portas del fin del Gobierno de turno y de un próximo cambio de mando, surge nuevamente la incertidumbre sobre el futuro de Petroperú y su gobernanza. Si bien Delgado afirma que sigue “trabajando para atraer inversión, mejorar la gestión y construir una empresa sostenible”, la pregunta que Laub plantea sigue vigente: ¿Qué tipo de liderazgo necesita Petroperú para recuperar sostenibilidad y reducir la influencia política en sus decisiones?
Para Marco Vinelli, jefe de Plan de Gobierno de Fuerza Popular, el objetivo es dejar la parte de Petroperú que es eficiente, más pequeña, pero que genera ingresos. A partir de eso, la idea es invitar al sector privado a participar parcialmente…
Será cuestión de esperar unos meses más.