La reciente adjudicación y avance de proyectos fotovoltaicos por parte del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), que suman una inversión de US$ 1,268 millones para este 2026, marca un hito en la transición energética de la matriz eléctrica nacional. El desarrollo de activos estratégicos como la Central Solar Illa (396 MW) en Arequipa y la expansión del proyecto Sunny (309 MW) demuestra un desplazamiento real de la generación térmica hacia fuentes no convencionales.
Para el sector corporativo, este avance robustece la materialidad climática al inyectar energía limpia al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN), facilitando que empresas con contratos de suministro libre reduzcan sus emisiones de Alcance 2.
Este despliegue masivo en el sur del país no solo optimiza la taxonomía verde de las inversiones, sino que habilita la emisión de Certificados I-REC a mayor escala. Con una proyección de alcanzar los 3,242.3 MW de potencia solar instalada para el 2027 según Osinergmin, la gestión de riesgos de transición se vuelve un componente crítico para la competitividad industrial frente a las exigencias de descarbonización globales.