Si bien el reporte de Edelman analiza la crisis de insularidad, definida como la tendencia de los ciudadanos a confiar únicamente en quienes comparten sus mismos valores u orígenes, hay aspectos más relevantes en términos de la sostenibilidad para el Perú.
- La gestión del brokering de confianza:
- Casi 8 de cada 10 peruanos (77%) tienen una mentalidad insular, lo que frena el progreso y la productividad.
- Las empresas deben actuar como brókeres de confianza, facilitando la cooperación entre grupos con valores distintos sin tomar partido necesariamente.
- Para ganar confianza, especialmente las empresas extranjeras, la sostenibilidad social debe basarse en invertir en proyectos comunitarios de largo plazo (50%) y contratar personas de la comunidad local (43%), más que en donaciones puntuales.
- Ética, competencia y liderazgo de los CEO:
- Entre la población de bajos ingresos en el Perú, ninguna institución (incluidas las empresas) es vista como competente o ética. En contraste, para los de ingresos altos, las empresas lideran en ambas dimensiones.
- Se espera que los líderes asuman una gobernanza inclusiva. El 78% de los peruanos cree que los CEO deben consultar a personas con valores y orígenes diversos al tomar decisiones de negocio.
- Un aspecto clave de la gobernanza actual es combatir la desinformación; al 67% de los peruanos les preocupa que se difundan noticias falsas para sembrar división.
- Incertidumbre laboral y pesimismo generacional:
- Existe una preocupación alta por la pérdida de empleo debido a recesiones (69%) o conflictos comerciales (74%).
- Solo el 32% de los peruanos cree que la próxima generación estará mejor que la actual, lo que exige a las empresas demostrar un impacto positivo tangible a largo plazo.
- Evolución del modelo de negocio:
- Para gestionar la sostenibilidad en entornos geopolíticos complejos, el reporte de Edelman sugiere que las empresas deben evolucionar hacia un modelo “polinacional”.
Desafíos críticos para las empresas peruanas
En general, los hallazgos del reporte plantean seis desafíos, principalmente vinculados a la polarización social, la desconfianza institucional y el pesimismo económico.
- Gestionar la productividad frente a la mentalidad insular, dado que esta mentalidad impacta directamente la operación del negocio:
- Pérdida de productividad
- Conflictos internos
- Resistencia a la innovación
- Recuperar la legitimidad ante los sectores de bajos ingresos. Mientras que en los niveles altos las empresas lideran en ética y competencia, en los niveles bajos son percibidas de forma negativa, lo que dificulta su “licencia social” para operar.
- Mitigar el nacionalismo económico y el rechazo a lo extranjero. Las empresas internacionales enfrentan un creciente escepticismo. El 38% de los peruanos apoyaría la reducción de empresas extranjeras en el país, incluso si esto significara un aumento en los precios. Esto obliga a las organizaciones a abandonar el modelo multinacional tradicional por uno “polinacional”, enfocado en inversiones locales de largo plazo y contratación de personas de la comunidad para ganar confianza.
- Cerrar la brecha de expectativas del liderazgo (CEO). Los peruanos esperan que los líderes empresariales actúen como brókeresde confianza o constructores de puentes, pero perciben que no lo están logrando.
- Gestionar el miedo y el pesimismo de la fuerza laboral.
- Combatir la desinformación como riesgo reputacional.