La siderúrgica más antigua de Perú, SIDERPERÚ, anunció un plan de reestructuración operativa que contempla la desvinculación de aproximadamente 13% de sus trabajadores. La medida responde a un entorno de mercado desafiante, caracterizado por la contracción de la demanda en la industria de la construcción y un incremento en los costos logísticos e insumos clave.
La decisión de la compañía refleja las presiones operativas que enfrenta el sector industrial peruano. Entre los determinantes de esta medida destacan:
- Desaceleración de la inversión privada. Menor dinamismo en proyectos de infraestructura y edificación residencial.
- Competencia de importaciones. Presión constante en precios por el ingreso de acero internacional.
- Ajuste de eficiencia operativa. Optimización de líneas de producción para mantener la viabilidad financiera de la planta en Chimbote.
Desde una perspectiva de sostenibilidad corporativa y gobernanza, el cese masivo de personal genera retos significativos en la dimensión Social del enfoque ESG. La reducción de puestos de trabajo directos impacta en el empleo formal regional de Áncash y exige una gestión de desvinculación transparente y alineada con la normativa laboral vigente.
En este contexto, la fiscalización de los procesos de reconversión laboral y la verificación de compromisos sociales recaen bajo la observación de entidades clave como el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE) y la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) en lo correspondiente a la transparencia de información de hechos de importancia.
El reto para la siderúrgica residirá en sostener sus metas de desarrollo sostenible, descarbonización y economía circular sin comprometer la estabilidad social de su cadena de valor. La adaptación a la demanda actual requerirá mantener estándares de seguridad, mitigación de impacto ambiental y diálogo continuo con los stakeholders locales.
Por su parte, el Sindicato de Empleados de la empresa reaccionó frente a esta medida y convocó a una movilización en Chimbote para exigir la restitución de los 111 trabajadores comprendidos en el cese colectivo dispuesto por la siderúrgica.