India retira su candidatura a la COP33 en un contexto de tensiones geopolíticas y cambios en la gobernanza climática global.

COP33: India retira su candidatura para la cumbre climática 2028

Lo que parecía una jugada maestra de Narendra Modi para posicionar a India como el árbitro de la sostenibilidad global, hoy es una silla vacía: la diplomacia climática entró en fase de “búsqueda de emergencia”.

Fecha de publicación: abril 30, 2026

Tiempo de lectura: 4 minutos

En diciembre de 2023, el primer ministro indio, Narendra Modi, fue uno de los 176 líderes mundiales que viajaron a Dubái para la COP28. En aquel encuentro, bajo el sol de los Emiratos Árabes, Modi propuso formalmente que India fuera la sede de la COP33 en 2028, un movimiento visto como una consolidación del liderazgo del “Sur Global” en temas de sostenibilidad y gobernanza (ESG).

Sin embargo, el pasado 17 de abril se confirmó un cambio de rumbo drástico. A través de una carta oficial dirigida al grupo de Estados de Asia y el Pacífico, el Gobierno indio retiró formalmente su oferta para organizar la cumbre climática.

«La consolidación de políticas menos multilaterales en EE.UU. ha enfriado el apetito de las potencias emergentes por liderar procesos de negociación que carecen de garantías de financiamiento»

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¿Por qué el silencioso cambio de estrategia?

Aunque India no ha detallado razones oficiales exhaustivas, el panorama geopolítico ha mutado significativamente desde Dubái:

  • Cambios en el liderazgo global. El retorno de Donald Trump a la Casa Blanca ha inyectado incertidumbre en los acuerdos multilaterales de financiamiento climático.
  • Desgaste del formato COP. Las últimas ediciones han enfrentado críticas por la alta presencia de cabilderos de combustibles fósiles y una menor asistencia de líderes de alto nivel.
  • Priorización interna. India ha decidido volcar sus recursos financieros hacia la infraestructura de adaptación climática doméstica en lugar de los altos costos de organización, logísticos y presupuestales de una cumbre de 100,000 asistentes.
  • Conflictos de agenda. Con las elecciones nacionales a la vuelta de la esquina en 2029, apenas meses después de la fecha prevista para la COP33, el costo político de una cumbre que no logre acuerdos tangibles es demasiado alto para la administración actual.

Impacto en la región y el contexto peruano

Este vacío de poder en el grupo de Asia-Pacífico ocurre en un momento donde la materialidad climática es crítica para las economías emergentes.

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En el Perú, este tipo de decisiones son monitoreadas de cerca por entidades como el Ministerio del Ambiente (MINAM) y la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), ya que los cambios en la sede de las COP suelen alterar las prioridades de la agenda de financiamiento verde que fluye hacia América Latina. Por ejemplo, el MINAM suele alinear sus estrategias de “crecimiento verde” con las presidencias de las COP. Asimismo, las empresas peruanas que reportan bajo estándares SASB o TCFD deben observar con atención quién tomará el relevo.

«Un liderazgo ausente o débil en 2028 podría significar menos tracción para los mercados de carbono en la región y la incertidumbre en las cumbres globales podría generar volatilidad en la percepción de riesgo país para las inversiones verdes»

¿Quién tomará la posta?

La retirada de India deja el camino libre para otros actores. Si bien Corea del Sur figuraba como el sucesor natural, fuentes oficiales coreanas indican que el país estará concentrado en la organización del G20 ese mismo año. Esto abre una ventana de oportunidad para que las naciones del Pacífico retomen el protagonismo que se perdió en ciclos anteriores.

Australia, que ya copreside la COP31 en Turquía este año, podría extender su influencia, aunque el reglamento de rotación de la ONU exige un consenso dentro del bloque Asia-Pacífico que hoy parece lejano.

«La retirada de India abre una ventana de oportunidad para que las naciones del Pacífico retomen el protagonismo que se perdió en ciclos anteriores»