castaña amazónica en Perú como modelo de bioeconomía sostenible y conservación de bosques

Castaña amazónica: modelo sostenible de bioeconomía en el Perú

La cadena de valor de la castaña amazónica peruana representa un modelo de desarrollo sostenible que articula la conservación de bosques y el bienestar socioeconómico.

Fecha de publicación: abril 23, 2026

Tiempo de lectura: 5 minutos

La WWF Perú viene trabajando en la Amazonía peruana junto a comunidades locales y autoridades para fortalecer el manejo forestal responsable, tanto en productos maderables como no maderables, y promover cadenas de valor que sostengan economías basadas en el aprovechamiento responsable del bosque.

Una de estas cadenas de valor corresponde a la castaña amazónica (Bertholletia excelsa) en la región de Madre de Dios. Según WWF, su recolección beneficia aproximadamente a 20,000 familias, que equivale a más del 25% de la población regional. “Mientras se protege el bosque, también se fortalecen las capacidades administrativas, las cadenas de valor y el acceso a nuevos mercados. Esta articulación permite asegurar un desarrollo sostenible junto al bosque, garantizando medios de vida dignos y resiliencia local frente al cambio climático”, señala Karina Salas, gerente del paisaje Amazonía Sur de WWF Perú.

En los últimos años, los productores de castaña en Madre de Dios han demostrado con el incremento de sus exportaciones que la economía del bosque puede ser una alternativa real al cambio de uso de suelo. Esto refuerza la importancia de conservar el bosque en pie como fuente de ingresos y bienestar para miles de familias.

«Los productores de castaña en Madre de Dios han demostrado con el incremento de sus exportaciones que la economía del bosque puede ser una alternativa real al cambio de uso de suelo»

¿Por qué es relevante la castaña amazónica?

La castaña amazónica ofrece un modelo de desarrollo sostenible que puede transformar la Amazonía peruana en un referente de bioeconomía global, siempre que se superen brechas estructurales como la falta de infraestructura, el acceso limitado a financiamiento y la necesidad de mayor innovación tecnológica. Esta relevancia se sustenta en cuatro ejes:

1. Es un activo estratégico para la conservación y el clima.

      El aprovechamiento de la castaña no implica la tala de árboles ni la transformación del ecosistema, sino contribuye a mitigar el cambio climático (los bosques castañeros actúan como sumideros de carbono, almacenando entre 75 y 125 toneladas de CO2 por hectárea) y garantiza la resiliencia del paisaje (los bosques en concesión funcionan como corredores biológicos que conectan áreas protegidas, garantizando la estabilidad del ecosistema frente a amenazas como la minería ilegal y la deforestación).

      2. Es un motor de desarrollo social e inclusión

        Su cadena productiva brinda sustento directamente a entre 15,000 y 20,000 personas en la región de Madre de Dios y contribuye a la gobernanza territorial y la equidad de género y relevo generacional (existe una participación creciente de mujeres y jóvenes en la titularidad de concesiones y en el desarrollo de productos con valor agregado).

        3. Tiene potencial económico y diversificación (bioeconomía)

          La castaña es el principal producto forestal no maderable de exportación del Perú. Sin embargo, su futuro depende de trascender la venta de materia prima. La innovación en productos como aceites, harinas, cosméticos y snacks permite reducir la vulnerabilidad ante la fluctuación de precios internacionales y generar empleos locales. Su posicionamiento como un superfood en mercados de Estados Unidos, Europa y Asia abre oportunidades para certificar la producción como orgánica y de comercio justo, obteniendo precios diferenciados.

          3. Genera oportunidades de financiamiento verde

            El futuro de la cadena está ligado a su capacidad de atraer inversiones sostenibles. Los bosques castañeros son candidatos ideales para mecanismos de Pagos por Servicios Ecosistémicos (PSE) y créditos de biodiversidad, que otorgarían incentivos económicos directos a quienes conservan el bosque.

            «El aprovechamiento de la castaña no implica la tala de árboles ni la transformación del ecosistema, sino contribuye a mitigar el cambio climático y garantiza la resiliencia del paisaje»

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            Los cuellos de botella que limitan competitividad

            La cadena productiva de la castaña en Madre de Dios enfrenta diversos “cuellos de botella” estructurales que limitan la competitividad y sostenibilidad de la cadena productiva de la castaña amazónica. A partir del diagnóstico de WWWF Perú, se identifican cinco desafíos:

            1. Recolección, acopio y transporte (infraestructura deficiente, logística costosa por clima, baja tecnificación y atomización del acopio).
            2. Procesamiento y valor agregado (capacidad instalada concentrada, alta estacionalidad, brechas de inocuidad y baja diversificación).
            3. Articulación comercial y mercado (dependencia de mercados externos, mercado nacional incipiente y exigencias internacionales).
            4. Obstáculos en gestión institucional y normativa (sobrecarga burocrática, normativa inadecuada, informalidad y “blanqueo” con castaña ilegal o informal).
            5. Amenazas ambientales externas (minería ilegal y deforestación, y cambio climático).

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            Superar estos desafíos, según la WWF Perú requiere una intervención coordinada que incluya la simplificación de normas, inversión en infraestructura de acopio, diversificación de productos y el fortalecimiento de la asociatividad para mejorar el acceso a mercados de alto valor. De esta manera, con estrategias integrales que abarcan desde la modernización tecnológica hasta el financiamiento verde, la cadena de la castaña se verá fortalecida frente a amenazas ambientales y consolidará su rol en la bioeconomía.