Lideresa política saluda a simpatizantes durante una concentración con banderas naranjas en Perú.
Foto: Fuerza Popular

Fujimori Sostenible: ¿podrá la presidenta gobernar con estándares ESG?

Mientras gran parte del debate nacional gira alrededor de la seguridad ciudadana, el plan de gobierno de Keiko Fujimori incorporó el componente ESG en política peruana. ¿Podrá convertir esas promesas en política pública verificable?

Fecha de publicación: julio 27, 2026

Tiempo de lectura: 5 minutos

Durante años, la sostenibilidad fue un capítulo marginal en los programas presidenciales. En “Perú con Orden”, el plan de gobierno de Fuerza Popular, intentan cambiar esa narrativa.

El documento incorpora objetivos para reducir la deforestación, acelerar la transición energética, impulsar la economía circular, digitalizar el Estado y fortalecer la transparencia mediante inteligencia artificial.

No es un cambio menor. Fondos soberanos, bancos multilaterales y grandes administradores de activos observan cada vez con mayor atención la capacidad institucional de un país para proteger su patrimonio natural, reducir riesgos sociales y fortalecer la gobernanza.

«En los mercados internacionales, las variables ESG dejaron de ser un asunto reputacional para convertirse en un criterio de asignación de capital»

Un plan que incorpora indicadores

A diferencia de muchos planes anteriores, el documento no se limita a declaraciones generales. Propone objetivos medibles.

  • Ambiente (E). Entre las principales metas destacan:
ObjetivoMeta 2031Instrumento propuesto
Deforestación ilegalReducir 50%Drones, monitoreo satelital y mayores sanciones
Economía circularValorización de residuos del 40%APP, plantas de tratamiento e incentivos tributarios
Energía limpia20% de la matriz eléctricaSolar, eólica, biomasa e hidrógeno verde
Seguridad hídrica60% del área agrícola con riego tecnificadoInfraestructura verde, qochas y siembra y cosecha de agua

El documento también propone un Fondo Verde Amazónico para financiar proyectos de bioeconomía y agroforestería, así como una mayor participación del Perú en los mercados internacionales de carbono.

  • Sociedad (S). La agenda social vincula sostenibilidad con capital humano.
ObjetivosMeta 2031
Anemia infantil20%
Telemedicina100% del primer nivel
Historia clínica interoperable80% del sistema
Escuelas rurales conectadas100%

En seguridad ciudadana —tema central del plan— se plantea además reducir la impunidad mediante interoperabilidad entre Policía, Fiscalía y Poder Judicial, junto con centros C5i y tecnologías de vigilancia.

  • Gobernanza (G). Es probablemente el capítulo más novedoso.

El denominado “Shock Anticorrupción Digital” propone utilizar inteligencia artificial para detectar anomalías en compras públicas, consolidar declaraciones patrimoniales interoperables, publicar el 100% de licitaciones en tiempo real y fortalecer la meritocracia mediante SERVIR. Incluso plantea avanzar hacia mecanismos de trazabilidad digital para los pagos del Estado.

Keiko Fujimori levanta los brazos ante simpatizantes durante un acto político en Perú.
Foto: Reuters

El verdadero examen comienza después del discurso

Desde una perspectiva ESG, el documento muestra una evolución respecto de programas anteriores del propio partido. Sin embargo, el análisis también revela vacíos importantes.

1.- Hay metas pero sin arquitectura financiera

    El plan identifica qué quiere lograr, pero desarrolla con mucho menor detalle cuánto costará cada iniciativa, qué parte será financiada mediante presupuesto público, qué rol tendrán las Asociaciones Público-Privadas, cuánto dependerá de cooperación internacional y cuál será el impacto fiscal acumulado. Esa ausencia dificulta evaluar la factibilidad de los compromisos.

    2.- Faltan responsables institucionales

    Las metas aparecen definidas, pero en muchos casos no se identifica con precisión qué ministerio liderará la ejecución, qué entidad coordinará la implementación ni qué organismo verificará los resultados. En estándares internacionales de gobernanza, la asignación clara de responsabilidades es un elemento esencial de rendición de cuentas.

    3.- Escasean indicadores intermedios

    La mayoría de compromisos se proyectan hacia 2031. El documento ofrece pocos hitos para medir avances anuales, lo que reduce la capacidad de seguimiento por parte de ciudadanos, empresas e inversionistas. Sin hitos claros para 2027, 2028, 2029 y 2030, se dificulta la medición de avances.

    «El verdadero examen no será la cantidad de metas, sino la capacidad de traducirlas en presupuestos, responsables institucionales y mecanismos independientes de evaluación»

    4.- No incorpora riesgos

    Todo buen plan estratégico debería responder: ¿Qué pasa si vuelve un Niño costero extremo? ¿…si cae el precio del cobre? ¿…si baja la cooperación internacional? ¿…si aumenta la minería ilegal?

    No existe en el plan una matriz de riesgos.

    Lideresa política levanta los brazos ante una multitud con banderas peruanas y símbolos de campaña durante un mitin.
    Foto: El Peruano

    Ellos dicen

    Durante la etapa de transición presidencial, Keiko Fujimori sostuvo que su administración buscará ser “abierta, digital y cercana a los ciudadanos”, enfatizando que el nuevo gobierno estará orientado a “resolver los problemas del país y empezar a tomar decisiones”.

    Por su parte, Marco Vinelli, coordinador del plan de gobierno, ha defendido que la propuesta de Fuerza Popular fue construida antes de la campaña y que busca fortalecer la presencia del Estado, recuperar la confianza ciudadana y privilegiar el diálogo para ejecutar las reformas planteadas.

    Veredicto final

    El plan de Fuerza Popular probablemente sea uno de los documentos con mayor presencia explícita de conceptos ESG presentados por una candidatura presidencial peruana. Sin embargo, la diferencia entre un compromiso político y una política pública sostenible sigue dependiendo de tres variables que el documento desarrolla de manera insuficiente: financiamiento, institucionalidad y evaluación independiente.

    «En estándares internacionales de sostenibilidad, las metas solo generan confianza cuando vienen acompañadas de cronogramas, financiamiento y sistemas de verificación. Ese sigue siendo el principal reto del plan de Fujimori»

    En los mercados, las metas generan titulares y los resultados construyen la credibilidad. Si el próximo gobierno, el de la primera Presidenta de la República elegida en los comicios generales, quiere hablar el lenguaje de la sostenibilidad, tendrá que demostrar que también puede cumplir con el de la ejecución.