Durante años, la sostenibilidad fue un capítulo marginal en los programas presidenciales. En “Perú con Orden”, el plan de gobierno de Fuerza Popular, intentan cambiar esa narrativa.
El documento incorpora objetivos para reducir la deforestación, acelerar la transición energética, impulsar la economía circular, digitalizar el Estado y fortalecer la transparencia mediante inteligencia artificial.
No es un cambio menor. Fondos soberanos, bancos multilaterales y grandes administradores de activos observan cada vez con mayor atención la capacidad institucional de un país para proteger su patrimonio natural, reducir riesgos sociales y fortalecer la gobernanza.
«En los mercados internacionales, las variables ESG dejaron de ser un asunto reputacional para convertirse en un criterio de asignación de capital»
Un plan que incorpora indicadores
A diferencia de muchos planes anteriores, el documento no se limita a declaraciones generales. Propone objetivos medibles.
- Ambiente (E). Entre las principales metas destacan:
| Objetivo | Meta 2031 | Instrumento propuesto |
| Deforestación ilegal | Reducir 50% | Drones, monitoreo satelital y mayores sanciones |
| Economía circular | Valorización de residuos del 40% | APP, plantas de tratamiento e incentivos tributarios |
| Energía limpia | 20% de la matriz eléctrica | Solar, eólica, biomasa e hidrógeno verde |
| Seguridad hídrica | 60% del área agrícola con riego tecnificado | Infraestructura verde, qochas y siembra y cosecha de agua |
El documento también propone un Fondo Verde Amazónico para financiar proyectos de bioeconomía y agroforestería, así como una mayor participación del Perú en los mercados internacionales de carbono.
- Sociedad (S). La agenda social vincula sostenibilidad con capital humano.
| Objetivos | Meta 2031 |
| Anemia infantil | 20% |
| Telemedicina | 100% del primer nivel |
| Historia clínica interoperable | 80% del sistema |
| Escuelas rurales conectadas | 100% |
En seguridad ciudadana —tema central del plan— se plantea además reducir la impunidad mediante interoperabilidad entre Policía, Fiscalía y Poder Judicial, junto con centros C5i y tecnologías de vigilancia.
- Gobernanza (G). Es probablemente el capítulo más novedoso.
El denominado “Shock Anticorrupción Digital” propone utilizar inteligencia artificial para detectar anomalías en compras públicas, consolidar declaraciones patrimoniales interoperables, publicar el 100% de licitaciones en tiempo real y fortalecer la meritocracia mediante SERVIR. Incluso plantea avanzar hacia mecanismos de trazabilidad digital para los pagos del Estado.

El verdadero examen comienza después del discurso
Desde una perspectiva ESG, el documento muestra una evolución respecto de programas anteriores del propio partido. Sin embargo, el análisis también revela vacíos importantes.
1.- Hay metas pero sin arquitectura financiera
El plan identifica qué quiere lograr, pero desarrolla con mucho menor detalle cuánto costará cada iniciativa, qué parte será financiada mediante presupuesto público, qué rol tendrán las Asociaciones Público-Privadas, cuánto dependerá de cooperación internacional y cuál será el impacto fiscal acumulado. Esa ausencia dificulta evaluar la factibilidad de los compromisos.
2.- Faltan responsables institucionales
Las metas aparecen definidas, pero en muchos casos no se identifica con precisión qué ministerio liderará la ejecución, qué entidad coordinará la implementación ni qué organismo verificará los resultados. En estándares internacionales de gobernanza, la asignación clara de responsabilidades es un elemento esencial de rendición de cuentas.
3.- Escasean indicadores intermedios
La mayoría de compromisos se proyectan hacia 2031. El documento ofrece pocos hitos para medir avances anuales, lo que reduce la capacidad de seguimiento por parte de ciudadanos, empresas e inversionistas. Sin hitos claros para 2027, 2028, 2029 y 2030, se dificulta la medición de avances.
«El verdadero examen no será la cantidad de metas, sino la capacidad de traducirlas en presupuestos, responsables institucionales y mecanismos independientes de evaluación»
4.- No incorpora riesgos
Todo buen plan estratégico debería responder: ¿Qué pasa si vuelve un Niño costero extremo? ¿…si cae el precio del cobre? ¿…si baja la cooperación internacional? ¿…si aumenta la minería ilegal?
No existe en el plan una matriz de riesgos.

Ellos dicen
Durante la etapa de transición presidencial, Keiko Fujimori sostuvo que su administración buscará ser “abierta, digital y cercana a los ciudadanos”, enfatizando que el nuevo gobierno estará orientado a “resolver los problemas del país y empezar a tomar decisiones”.
Por su parte, Marco Vinelli, coordinador del plan de gobierno, ha defendido que la propuesta de Fuerza Popular fue construida antes de la campaña y que busca fortalecer la presencia del Estado, recuperar la confianza ciudadana y privilegiar el diálogo para ejecutar las reformas planteadas.
Veredicto final
El plan de Fuerza Popular probablemente sea uno de los documentos con mayor presencia explícita de conceptos ESG presentados por una candidatura presidencial peruana. Sin embargo, la diferencia entre un compromiso político y una política pública sostenible sigue dependiendo de tres variables que el documento desarrolla de manera insuficiente: financiamiento, institucionalidad y evaluación independiente.
«En estándares internacionales de sostenibilidad, las metas solo generan confianza cuando vienen acompañadas de cronogramas, financiamiento y sistemas de verificación. Ese sigue siendo el principal reto del plan de Fujimori»
En los mercados, las metas generan titulares y los resultados construyen la credibilidad. Si el próximo gobierno, el de la primera Presidenta de la República elegida en los comicios generales, quiere hablar el lenguaje de la sostenibilidad, tendrá que demostrar que también puede cumplir con el de la ejecución.