Minera Aurífera Retamas S.A. (MARSA) contempla un plan de inversión de US$ 980 millones para extender en 20 años la vida útil de la unidad San Andrés, ubicada en el distrito de Ongón, provincia de Pataz (La Libertad). La compañía presentó la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental detallado (MEIA-d) ante el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) para su correspondiente evaluación.
El proyecto de modificación no implica un incremento en la capacidad de procesamiento autorizada de la planta, la cual se mantendrá en 1,800 toneladas métricas por día (TMD). Las actividades se enfocarán en la optimización y reconfiguración de componentes mineros existentes, así como en la integración de nuevas áreas de exploración y desarrollo subterráneo.
Desde la perspectiva ESG y la gestión de riesgos materiales, el plan contempla la adición de depósitos de desmonte, la reconfiguración de la infraestructura de almacenamiento de relaves en la presa El Gigante y la implementación de sistemas de tratamiento de aguas residuales industriales y domésticas. Estas medidas buscan asegurar el cumplimiento normativo en materia ambiental y reducir el impacto en los ecosistemas locales durante el ciclo extendido de la mina.
La estrategia corporativa apunta a sostener la resiliencia operativa en el largo plazo mediante la actualización de sus instrumentos de gestión ambiental, alineando la continuidad del negocio con los estándares de sostenibilidad vigentes en la industria minera peruana.