¡Alerta! La cultura de integridad corporativa sigue en peligro en el Perú

Mientras el talento enfrenta propias dificultades para actuar con altos estándares de comportamiento ético, la ciudadanía exige a las empresas preocuparse por evitar la corrupción. ¿Por dónde empezar?

Fecha de publicación: agosto 25, 2025

Tiempo de lectura: 3 minutos

Es evidente el esfuerzo y preocupación al interior de las empresas por la generación de conciencia y cultura de integridad con la aplicación de políticas de compliance y buenas prácticas. Sin embargo, una señal de alerta es la predisposición de los colaboradores para incurrir en actos no éticos.

La tolerancia pública a la mala conducta corporativa en el Perú es un asunto complicado, histórico y prácticamente se convive con esta: el 54% de los peruanos considera que la corrupción es el segundo principal problema del país (el primero es la delincuencia y la falta de seguridad), según un sondeo nacional realizado en julio del 2025 por Ipsos.

La Encuesta Global de Integridad 2024, realizada por EY, revela que en las empresas peruanas los ejecutivos se hacen mucho de la vista gorda: uno de cada tres tolera el comportamiento poco ético cuando se trata de personal de alto nivel o de alto rendimiento. Asimismo, uno de cada dos ejecutivos peruanos dice que hay gerentes que sacrificarían la integridad para obtener ganancias cuestionables de corto plazo a favor de la empresa y/o beneficios personales. Es más, dos de cada 10 estarían dispuestos a dar información falsa a la Gerencia para mejorar su carrera o posición financiera.

Más de la cuarta parte de los encuestados, tanto a nivel global como regional, considera que el mayor riesgo interno proviene de los propios empleados y la no interiorización de las reglas que deben regir su conducta. Sin embargo, en el Perú se considera que la principal amenaza interna es la presión ejercida desde los altos niveles jerárquicos (29%).

Seis de cada 10 encuestados en el Perú (cifra mayor que en América Latina y a nivel global) dijeron que al menos en una de las ocasiones en las que tuvieron que denunciar una mala conducta sintieron presión para no hacerlo.

Por ello, Rafael Huamán, socio líder de Forensic & Integrity Services en EY Latin America Region, considera que “es vital fortalecer una cultura de integridad a todo nivel, no solo para evitar sanciones o multas, sino para desarrollar los objetivos de la empresa sobre pilares sólidos”.

En ese sentido, según Ipsos, el 44% de los peruanos exige a las empresas “actuar de manera ética, preocupándose por evitar la corrupción” como principal acción que pueden realizar para contribuir con el desarrollo sostenible.

Entonces, ¿cómo actuar? Quienes sí saben son los líderes de VIVA Vive Valores y del Comité de Lectura, que lanzaron una iniciativa llamada #NaciónEnAcción. Esta alianza pretende revalorar y repotenciar la enseñanza de la educación cívica que se despliega en el curso “Desarrollo Personal, Ciudadanía y Cívica (DPCC)”, que ya forma parte del currículo nacional. Ellos ya han logrado impactar 208 escuelas en Arequipa, Cajamarca y Lima. ¿Empezar en los colegios? Sí. Porque quizás es el tipo de iniciativa que las empresas podrían financiar para generar una cultura de integridad desde edades tempranas.