Las mineras deberían entender que también es negocio promover bienestar

La minería peruana no aprovecha su potencial, por mucho, debido a los precios o la falta de proyectos. No lo hace por carencia de visión.

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Pablo Secada

Socio de Opportunity Investments

Fecha de publicación: octubre 9, 2025

Tiempo de lectura: 5 minutos

En el Perú, donde el Estado es disfuncional, la minería no puede limitarse a extraer minerales, pagar impuestos y trabajar proyectos de responsabilidad social. Eso no alcanza. Si el sector quiere continuidad, estabilidad y legitimidad, debe moverse al siguiente nivel: sostenibilidad de verdad, con capital de impacto, deuda verde y alianzas inteligentes.

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Ante todo, el uso de la renta minera debería generar muchísimo bienestar. Lamentablemente depende del MEF, de los municipios distritales y provinciales, y de los gobiernos regionales.

El canon minero no funciona. En el último Perumin, por ejemplo, ni se comentó cómo opera un fondo soberano de riqueza, ni que es muy superior a transferir la renta minera a instituciones precarias. Los mineros tampoco parecen interesados en explorar el capital de impacto, que podría ser mucho más potente que lo que la mayoría de empresas mineras hace actualmente en responsabilidad social… o la deuda verde y social.

Algunas mineras sí han hecho cosas ejemplares, yendo mucho más allá que otras. Freeport Mac Moran promovió los servicios de agua, desagüe y agua tratada en Arequipa; Anglo American fue más allá de lo que se hace usualmente en su aprovechamiento del agua para la mina. Antamina fue pionero y sigue siendo muy activo en obras por impuestos. Y hay muchas otras experiencias interesantes.

No sé si Buenaventura hubiera evitado problemas de hacer lo mismo en Cajamarca. Como tantos lo saben por sus experiencias, no se trata solo de invertir, contratar a muchos ahí, sobre todo cuando se construye la mina, producir y ser buen vecino. A Southern, por ejemplo, se le propuso promover el olivo orgánico en el Valle del Tambo hace años. ¿Creen que tendría la misma oposición si el proyecto ya estuviera en ejecución?

Hay tremendas brechas culturales y económicas. Muchas veces hay acción política.

Sabíamos que vendría un superciclo de precios de metales básicos. Trump impulsó el oro al golpear el dólar y más. Ahora hay minería ilegal de oro, sobre todo, por todos lados. Ciertamente ésta no va a parar en el siguiente desgobierno; las comunidades siguen y seguirán esperando.

Las finanzas verdes están verdes

Muchas mineras se quedaron en la “lógica” de gastar para calmar conflictos, no de invertir para transformar territorios. Y eso tiene un límite.

Que sepa, ninguna empresa minera trabaja en serio con capital de impacto o financiamiento verde, social y sostenible. Quizás quieran organizar un webinar sobre deuda verde y capital de impacto. El mundo cambió. Hay fondos internacionales dispuestos a financiar proyectos sostenibles con tasas competitivas, plazos totales y de gracia más largos, asistencia técnica y coinversión. Hay mucho dinero. Los fondos privados, por ejemplo, también son increíbles: ofrecen hasta 50-100% de asistencia técnica no reembolsable para mejorar el proyecto; estructuran, financian y sindican.

Las mineras deben trabajar proyectos replicables y escalables. El mercado de capitales internacional, incluyendo el verde y de impacto, son infinitos para todo fin práctico. Es negocio promover bienestar

Por otro lado, el sector público requiere un plan de infraestructura integral y vinculante, diseñado, monitoreado y evaluado por profesionales de primera línea. Estos no trabajan en el sector público, que sepa, al menos no los que viven acá que conozco. Serían contrapartes de profesionales contratados por multilaterales y bilaterales con asistencia técnica, banqueros de inversión especializados en financiamiento de proyectos, empresas de ingeniería u oficinas de gerencia de proyectos (PMO), así como consultoras líderes globales y locales. Se elegiría asesores integrales por clases de activos. Pero nadie en el Estado las convoca, y pocos en el sector privado las empujan. Si las mineras no lideran, nadie lo hará.

¿Por qué no lo hacen? Puede empezar una empresa, sumar a otra y así. A más grande sea el plan, más fondos se sumarán.

Construir bienestar para el 2031

El problema no es el dinero, es la mentalidad. El capital existe, lo que falta es voluntad. Lo que abunda es comodidad.

Es negocio aún mayor promover bienestar. No veo cómo saldremos del dominio político de mafias. Escribo lo que hacemos. Preferimos remar en proyectos privados que incluyen público-privados y traer todo el financiamiento sostenible que podamos.

Ojalá siga la “pax mafiosa” y haya una “pax china”. La guerra de mafias del 2021-2022 fue lo peor.

Sería muy bueno que se sepa promover inversión de Japón, Corea, Canadá, Inglaterra y otros países que tienen interés, pero los bloquean mientras China hace lo que quiere.

No basta con producir, hay que construir futuro. Una mina que deja infraestructura, capital humano y ecosistemas saludables no solo obtiene licencia social: obtiene continuidad, pasa a la cooperación. Esa es la diferencia entre extraer e incluir.

Ojalá trabajemos para el 2031, en serio.