Cuando uno revisa los resultados de los programas de United Way Perú en su web, el impacto luce muy prometedor… 100,000 vidas impactadas, 50,000 niños alcanzados. ¿Qué evidencia les permite afirmar que efectivamente están cambiando trayectorias de vida?
Contamos con tres proyectos que nos están dando muy buenos resultados, unos más rápidos que otros.
El más reciente, “Batalla por la Nutrición”, es un proyecto corporativo financiado al 100% por Mead Johnson Nutrition. Está enfocado solamente en anemia y en niños menores de tres años. Este programa se viene implementando desde el 2023 en fases de mínimo seis meses cada una. A la fecha, han sido atendidos más de 1,250 niños, de los cuales el 86% ha logrado mejorar sus niveles de hemoglobina y el 68% logró superar esta afección. Esto fue posible gracias al compromiso de sus familias y, en muchos casos, de su comunidad, así como al soporte y acompañamiento de nuestro equipo de nutricionistas.
«El 86% de los niños atendidos en “Batalla por la Nutrición” ha logrado mejorar sus niveles de hemoglobina y el 68% logró superar esta afección»
En el caso del desarrollo infantil temprano, con una mirada integral del niño, tenemos el “Programa Nacer Aprendiendo”, que es nuestra bandera institucional. Al ser un desafío amplio y complejo, todas las empresas que forman parte de nuestra red de socios unen sus recursos para lograr un mayor impacto y alcance. Gracias a este financiamiento “común”, el programa cuenta con dos proyectos: “Nacer Aprendiendo Explora” (educación preescolar) y “Nacer Aprendiendo Listos Ya!” (salud y nutrición).
¿Qué logros han alcanzado con estos dos proyectos?
Con “Nacer Aprendiendo Explora” venimos trabajando desde el 2016 en la práctica pedagógica de las maestras de nivel inicial y en la gestión de directivos de escuelas públicas integradas que forman parte de la UGEL 01 (Lima Sur). Aquí los resultados en la trayectoria escolar de los más de 8,500 niños que han pasado por este proyecto se evidencian con mayor claridad a mediano-largo plazo. Nosotros estamos enfocados en asegurar el desarrollo de las habilidades previas -predictoras de un mejor aprendizaje-, en la base para que se logre la comprensión lectora, la parte lógica-matemática, el razonamiento, el pensamiento crítico, la curiosidad, etc.
«Un niño con malnutrición no desarrollará su potencial por más educación de calidad que podamos ofrecerle»
Por otro lado, el proyecto “Nacer Aprendiendo Listos Ya!” empezó a finales del 2019 atendiendo la necesidad de cerrar la brecha en nutrición y salud de los niños antes de que inicien su educación preescolar.
Un niño con malnutrición no desarrollará su potencial por más educación de calidad que podamos ofrecerle. Por esta razón, este proyecto tiene una lógica más comunitaria y de gestión territorial, enfocándose en trabajar con los que son, o deberían ser, los responsables del cuidado de estos niños: las propias gestantes, los establecimientos de salud, las municipalidades, los Programas No Escolarizados de Educación Inicial (PRONOEI) y, por supuesto, las familias y cuidadores principales.
Cada año, en la jurisdicción de la UGEL 01, y gracias al trabajo articulado con algunos establecimientos de salud, “Listos Ya!” logra atender directamente alrededor de 100 gestantes y 100 niños (familias). Además, trabaja con las 65 profesoras coordinadoras que están a cargo de 305 PRONOEI, de los cuales el proyecto acompaña a 50 previamente priorizados por la UGEL.
El Perú es un país donde las brechas sociales no se resuelven desde Lima. ¿Qué aprendizajes han encontrado en territorio sobre la implementación real de proyectos de estos dos proyectos?
Es cierto que no se resuelven desde Lima, pero a veces implementar en Lima puede ser igual de complejo que en regiones, pero por razones distintas. En Lima tienes una mayor concentración de población, pero también tienes más interlocutores a quienes tienes que sensibilizar, convencer o enfrentar porque en lugar de ayudar, ponen trabas.
«Las brechas sociales del Perú no se resuelven desde Lima»
Para nosotros fue un acierto empezar la intervención en Desarrollo Infantil Temprano (DIT) de “abajo hacia arriba”, por llamarlo de alguna manera. Nos centramos en un solo territorio para probar el modelo de “Nacer Aprendiendo” (desde gestantes hasta niños de cinco años), pero de la mano de varios actores que tienen, o deberían tener, participación en asegurar que su primera infancia se desarrolle de manera óptima.
Nos funciona la lógica de gestión territorial pero deberíamos avanzar más rápido. Tuvimos que decidir nuestro aliado principal y a partir de eso construir confianza y trabajar en el vínculo con los que sí se comprometieron. Es así que llevamos ocho años trabajando con la UGEL 01 y varios directores de la UGEL pasaron pero la parte técnica permanece. Y la seguimos fortaleciendo porque necesitamos dejar capacidad instalada para que la intervención sea sostenible y siga adelante por más que United Way o “Nacer Aprendiendo” ya no estén presentes al 100% en ese territorio.
¿Qué ajustes han debido realizar para que las intervenciones funcionen donde más cuesta?
En educación preescolar, el ajuste más importante que sí hicimos para la segunda etapa de intervención, y en coordinación con la UGEL, fue hacer que solo las escuelas interesadas postulen al proyecto. ¿Por qué lo hicimos? Porque trabajar con quien no quiere es desgastante y es una pérdida de recursos y mucha frustración. Y, sí, es una sola UGEL, pero es la más grande: atiende ocho distritos, de los cuales solo una de sus municipalidades participa activamente junto a algunos de sus establecimientos de salud.
«En la UGEL, trabajar con escuelas que no están interesadas en nuestro proyecto es desgastante y una pérdida de recursos»
¿Es replicable esta experiencia de trabajo que vienen desarrollando con la UGEL 01 Lima Sur en otras zonas del país?
Sí, porque el modelo está diseñado desde una lógica de gestión territorial. Claro que es indispensable hacer las adecuaciones necesarias porque no es lo mismo Lima que región, ni costa que selva. Tenemos claro que cada zona tiene sus particularidades y enfrenta desafíos, o tiene prioridades distintas y, además, la niñez no es un tema que “venda” o “gane votos”.
Hemos dejado de esperar la voluntad política, pero sí nos interesa mucho relacionarnos con los técnicos locales. Y contamos con testimonios de funcionarios públicos que nos ayudan a abrir puertas con sus pares en otros lugares. Por ejemplo, nos enorgullece que la jefa del Área de Gestión de la Educación Básica Regular y Especial (AGEBRE) de la UGEL 01 hable sobre nuestra alianza con ellos y la evolución que han tenido las escuelas y los PRONOEI con los que trabajamos.
¿Están listos para apoyar a la primera infancia en otras zonas del país, en ámbitos rurales, en zonas andinas y/o de la Amazonía?
Hemos tenido ya algunas conversaciones exploratorias con empresas interesadas en sumar esfuerzos pero para la zona de costa principalmente. Sería ideal poder desarrollar el modelo también para la zona andina y la Amazonía.
United Way funciona con un ecosistema amplio de empresas aliadas como Lenovo, Cencosud, 3M y Mead Johnson. ¿Qué compromisos deben asumir esas empresas para trabajar con ustedes, y qué criterios usas para garantizar que la alianza no diluye la integridad del impacto?
Tenemos empresas socias “habilitadoras de impacto”. Sus aportes recurrentes y sostenidos nos permiten generar los modelos y probarlos, como el caso de “Nacer Aprendiendo”. Claro que algunas empresas pueden tener mayor interés en educación, otras en salud o nutrición, pero todas comparten la necesidad de invertir en nuestro capital humano, porque un país que no invierte en su primera infancia, nunca será un país competitivo.
«Un país que no invierte en su primera infancia, nunca será un país competitivo»
Luego tenemos empresas que hacen inversiones para proyectos específicos, por ejemplo, un único aporte anual pero la condición es que esta inversión contribuya a nuestra misión institucional e idealmente que el aporte se repita por varios años. Esto depende también de los resultados que arroje el proyecto. Batalla por la Nutrición con Mead Johnson es un ejemplo, o Aprendamos STEAM con empresas como Lenovo o Kyndryl.
Por último, pero no menos importante, tenemos empresas a las que les brindamos servicios, como las actividades de voluntariado, pero estas actividades deben contemplar generar un beneficio para el DIT e idealmente realizarlas en el territorio/comunidades donde trabajamos. De esta manera, no perdemos la lógica territorial ni la causa que promovemos desde United Way Perú.
El financiamiento para causas sociales en el Perú es volátil. ¿Qué tipo de aliados/financiadores buscan hoy y encajan con la visión que estás construyendo para los próximos cinco años?
Es verdad. Muchas organizaciones sociales van cambiando de misión en función a los fondos. En nuestro modelo organizacional, para que exista un United Way en un país, debe haber un grupo de empresas que lo hagan realidad. Por esa razón, la misión institucional local (a nivel país), se construye junto con las empresas que forman parte de la red. Gracias a ese compromiso y respaldo hemos podido mantenernos firmes en nuestra misión, a pesar de haber pasado momentos económicos críticos.
Buscamos empresas con convicción y con ganas de hacer las cosas bien y no para la foto. Estas deben tener una intención de alianza a mediano-largo plazo. En nuestra propia red tenemos empresas en diferentes estadios en cuanto a sostenibilidad o responsabilidad social y vamos construyendo con ellas, sumando a su propósito y hasta desafiándolas para avanzar.
Es cierto que la mayoría de nuestras empresas socias son transnacionales, pero ese no es un requisito. Hoy nuestro énfasis está en atraer a empresas peruanas que quieran sumar esfuerzos para generar un impacto mayor.
«United Way Perú busca empresas con convicción y con ganas de hacer las cosas bien»
¿Cómo aseguran que cada uno de los proyectos de United Way Perú aporte transformación y no solo reputación?
En el caso de las empresas, involucramos a todos los colaboradores de diferentes maneras: algunos aportan dinero, otros su tiempo o su talento. Les brindamos varios espacios de participación activa y compartimos un cronograma de actividades de voluntariado, que es común a las empresas de la red.
Estas actividades no solo sirven para sensibilizarlos con la causa (DIT) y generar un impacto en la comunidad, sino también para generar orgullo y sentido de pertenencia hacia su compañía, y hasta para involucrar a sus amigos y familias. Eso sí, cada actividad de voluntariado también debe sumar a los proyectos y, por lo tanto, a nuestra misión institucional.
«Involucramos a todos los colaboradores de las empresas de nuestra red de diferentes maneras: algunos aportan dinero, otros su tiempo o su talento»
Si tuvieras que elegir un cambio profundo —no incremental— que United Way Perú debe lograr de aquí al 2028 para seguir siendo relevante, ¿cuál sería?
Tecnología que nos permita lograr mayor alcance pero sin perder la calidad, la cercanía y el vínculo con las comunidades a las que servimos.