Foto: Ministerio de Cultura

Puerto Viejo y conservación: humedales sobreviven sin escudo legal

El ecosistema costero perdió su protección como zona reservada en 2017. Presiones inmobiliarias, disputas por derechos de propiedad y riesgos sobre su patrimonio arqueológico amenazan su protección y sobrevivencia.

Fecha de publicación: julio 6, 2026

Tiempo de lectura: 6 minutos

Humedales de Puerto Viejo es un espacio natural costero alimentado de forma subterránea, que colinda con la conocida playa del mismo nombre y se extiende entre los kilómetros 68 y 72 de la carretera Panamericana Sur (entre los distritos de San Antonio y Chilca).

Durante casi una década, el ecosistema gozó de la categoría de Zona Reservada, otorgada por el Estado en 2008. Ser un área protegida era una figura transitoria prevista por el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE) mientras se evaluaba una categoría definitiva de conservación.

Sin protección

En abril de 2017 el Ministerio del Ambiente (MINAM) emitió la Resolución Ministerial N.°95-2017-MINAM, mediante la cual retiró dicha protección al humedal. Desde entonces, este ecosistema dejó de pertenecer al SINANPE y perdió el blindaje jurídico que le otorgaba esa condición.

«En 2017, Humedales de Puerto Viejo perdió su protección como Zona Reservada»

La decisión generó una inmediata reacción del Gobierno Regional de Lima (GRL), que aprobó un Acuerdo de Consejo Regional rechazando la desafectación y solicitó a la autoridad ambiental dejar sin efecto la resolución ministerial por considerar que afectaba un ecosistema estratégico. La decisión del MINAM no cambió.

Flamencos en humedales costeros de Puerto Viejo en Perú
Foto: Revista Rumbos

¿Los argumentos ecológicos no importan?

La decisión de desafectar Puerto Viejo se sustentó principalmente en dos documentos técnicos elaborados por el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (SERNANP). El primero es el Informe N.° 638-2016-SERNANP-DDE, que concluye que el humedal no cumplía suficientemente los criterios establecidos por el Plan Director del SINANPE (representatividad, eficiencia, consistencia, conectividad, equilibrio, complementariedad y coherencia externa), recomendando su desafectación. El segundo es el Informe N.° 1-2016, que corresponde a una Evaluación Biológica Rápida (EBR) realizada en Puerto Viejo durante 2016.

El GRL, que junto con la Municipalidad Provincial de Cañete, la Municipalidad Distrital de San Antonio y colectivos ciudadanos, entre otros, estuvo trabajando activamente para la sostenibilidad de dicho espacio entre 2015 y 2017, sostiene que la resolución ministerial obvió los fundamentos técnicos que determinan la importancia del citado humedal: “de acuerdo con un análisis superficial de SERNANP, no respetó el proceso de consulta y coordinación”, señala el documento firmado el 28 de abril de 2017 por Aníbal Ruffner, presidente del Consejo Regional.

«El principal obstáculo para mantener el área protegida no era la biodiversidad, sino la compleja superposición de derechos de propiedad privada existentes dentro del humedal»

La explicación de las autoridades ambientales tampoco convenció a buena parte de la comunidad científica. Al respecto, los biólogos Héctor Aponte y Dámaso Ramírez hicieron una revisión crítica -publicada en febrero de 2018 en la Revista Peruana de Biología– y concluyeron que los criterios técnicos utilizados en el expediente técnico para justificar la desafectación no estuvieron correctamente aplicados ya que SERNANP omitió información relevante sobre especies prioritarias para la conservación, subestimó el valor ecológico del humedal y confundió conceptos relacionados con la fragmentación del ecosistema. Incluso, los biólogos señalan que el principal obstáculo para mantener el área protegida no era la biodiversidad, sino la compleja superposición de derechos de propiedad privada existentes dentro del humedal. Y ese debate permanece abierto hasta hoy.

Los riesgos que amenazan a Puerto Viejo

EscenarioRiesgosResultado
Continuidad (actual)– Reducción progresiva de áreas inundadas
– Fragmentación ecológica
– Pérdida de biodiversidad
Humedal residual (funcionalmente muerto)
Aceleración inmobiliaria– Intervención directa sobre zonas núcleo
– Alteración irreversible del acuífero
Colapso ecológico en menos de una década
Gestión seria
(hoy improbable, pero posible)
– Delimitación efectiva + zonificación dura
– Control de usos del suelo
– Gestión hidrológica del acuífero
Estabilización y recuperación parcial
Aves marinas volando sobre humedales costeros en Perú
Foto: Revista Rumbos

¿Existe riesgo para el patrimonio arqueológico?

Sí. Puerto Viejo no solo alberga humedales. También contiene el complejo arqueológico conocido como Mahamaes, con evidencias de antiguos sistemas agrícolas y ocupación prehispánica.

«Colectivos ciudadanos vienen impulsando que el área de Puerto Viejo sea reconocida como Paisaje Cultural»

Precisamente por esa doble condición —patrimonio natural y patrimonio cultural— organizaciones locales impulsan actualmente que el área sea reconocida como Paisaje Cultural, una categoría administrada por el Ministerio de Cultura que permitiría proteger conjuntamente ambos valores.

Aves marinas volando sobre humedales costeros en Perú
Foto: Salvemos a los Humedales de Puerto Viejo – Cañete

El Comité de Vigilancia Ambiental de los Humedales de Puerto Viejo, una organización de base comunitaria creada en 2013 por vecinos del distrito de San Antonio para proteger el humedal, sostiene que, sin una categoría de protección, tanto el humedal como el patrimonio arqueológico quedan más expuestos frente a intervenciones incompatibles con su conservación.

Un caso que trasciende Puerto Viejo

Puerto Viejo se ha convertido en un caso emblemático para la gestión ambiental peruana. Y en mayo de este año, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) publicó los “Lineamientos para la identificación y actualización de ecosistemas frágiles», incorporando muchas de las observaciones planteadas durante el proceso de consulta por especialistas, entre ellos Gustavo Suárez de Freitas, exjefe del INRENA y exviceministro de Gestión Ambiental.

«Si la gobernanza no logra equilibrar conservación, propiedad privada y desarrollo territorial, el riesgo no es solamente perder un humedal»

Actualmente, no existe ninguna resolución del SERFOR que excluya actualmente a los Humedales de Puerto Viejo de la Lista Sectorial de Ecosistemas Frágiles. Lo que sí existe es la preocupación expresada por el Comité de Vigilancia, observaciones técnicas de especialistas y el temor de que una futura actualización de esta ficha técnica pueda reducir el ámbito protegido del ecosistema o modificar sus criterios.

Si la gobernanza no logra equilibrar conservación, propiedad privada y desarrollo territorial, el riesgo de Puerto Viejo no es solamente perder un humedal: es perder un laboratorio natural, un patrimonio arqueológico y un ecosistema cuya recuperación, una vez alterado el régimen hídrico que lo sostiene, podría resultar prácticamente imposible.

En un país donde gran parte de los humedales costeros enfrenta procesos similares de urbanización y expansión inmobiliaria, Puerto Viejo podría convertirse en un precedente nacional.