Hoy en día, hablar de criterios ESG (Environmental, Social, and Governance), evaluación de materialidad, y estándares internacionales como GRI o SASB forma parte del lenguaje cotidiano en el ecosistema corporativo peruano.
Sin embargo, la rendición de cuentas pública sobre el impacto socioambiental de las empresas en el país no siempre estuvo estructurada en balances metódicos y transparentes.
Rastrear los orígenes del reporting de sostenibilidad en el Perú implica remontarse al cambio de milenio: un periodo convulso y transformador, marcado por el surgimiento de las primeras iniciativas institucionales de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y la consolidación de la megaminería moderna en el territorio nacional.
Adiós filantropía tradicional
Durante la década de los noventa, las memorias anuales de las corporaciones más emblemáticas del Perú solían restringir su apartado social a acciones asistenciales, programas de bienestar para trabajadores directos o donaciones comunitarias. Así pasaba con Backus, BCP, Telefónica, entre otras. Eran ejercicios predominantemente narrativos, desprovistos de métricas estandarizadas de impacto y sin evaluación rigurosa de riesgos ambientales.
El cambio de paradigma en el empresariado local comenzó a incubarse en 1994 con la fundación de Perú 2021 (organización conocida hoy como Perú Sostenible), promovida por líderes comprometidos con el desarrollo del país como Baltazar Caravedo. Esta institución introdujo de manera sistemática en la agenda nacional la necesidad de medir la gestión empresarial bajo un enfoque de triple impacto: económico, social y ambiental.
Antamina y el primer reporte socioambiental
El hito que marcó el nacimiento del reporting sostenible en el Perú se gestó en el sector extractivo. En 2001, en pleno proceso de construcción e inicio de operaciones de su yacimiento en la región Áncash, Compañía Minera Antamina marcó un precedente histórico al encomendar la elaboración de un documento pionero en el país: el Balance Social Ambiental 2001.

La iniciativa fue impulsada directamente por Augusto Baertl, entonces Presidente Ejecutivo de la compañía, y ejecutada bajo la conducción de Gonzalo Quijandría en el área de Comunicación Corporativa. “El Ing. Baertl me pidió realizar un documento con el balance social y ambiental en forma independiente. Y cuando lo acabamos, éste se convirtió en el primer reporte de sostenibilidad hecho en el Perú”, explica Gonzalo Quijandría, hoy vicepresidente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de la minera Minsur.
Este informe nació para responder de forma proactiva y transparente, a nivel de escrutinio social y ambiental, algo sin antecedentes en el sector minero peruano.
A diferencia de las memorias corporativas tradicionales de la época, este documento fue concebido desde su origen como un informe independiente y dedicado exclusivamente a transparentar dos frentes estratégicos:
- Gestión ambiental. Medidas de mitigación, monitoreo de agua, suelo y compromisos de conservación ecológica durante la fase de puesta en marcha.
- Desarrollo comunitario. Impacto socioeconómico, generación de empleo e inversión directa en las comunidades de su zona de influencia directa e indirecta en Áncash.
Aunque fue formulado bajo métricas internas y adaptado a las exigencias corporativas de sus socios internacionales (BHP, Noranda, Teck y Mitsubishi), este documento de 2001 sentó las bases metodológicas de lo que años más tarde se consolidaría como el reporte de sostenibilidad corporativo en el Perú.
Línea de tiempo: Rendición de cuentas ESG en el Perú
| Periodo | Etapa/Hito | Enfoque y características clave |
| Décadas 80–90 | Filantrópica/Asistencial | Secciones de RSE dentro de Memorias Anuales. Enfoque centrado en donaciones, ayuda comunitaria y bienestar laboral interno. |
| 2001 | Pionera/Específica (Antamina) | Publicación del Balance Social Ambiental 2001. Primer informe socioambiental independiente y dedicado de una operación en el Perú. |
| 2004–2006 | Estándar GRI | Primeros reportes bajo la guía Global Reporting Initiative (G2/G3) por empresas extractivas e industriales pioneras (Antamina, Backus). |
| 2009 en adelante | Sector público y regulación | Adopción en algunas empresas estatales (p.e. Electroperú) y regulación de la SMV para el reporte de sostenibilidad en el mercado de valores. |
Elaboración: Sustenia
El legado y la huella digital del reporte pionero
A 25 años de aquel hito, la trazabilidad del documento original constituye un capítulo interesante en la archivística digital del país. El archivo en PDF de aquel informe —alojado en su momento en el repositorio digital de Antamina— ha quedado guardado como un insumo histórico referenciado en múltiples investigaciones académicas y tesis sobre la historia de la sostenibilidad en el Perú.
El recorrido iniciado a principios de siglo demuestra que el reporting de sostenibilidad en el Perú no nació como una simple obligación regulatoria o una exigencia de mercado, sino como una herramienta de legitimidad social, transparencia y gestión estratégica de riesgos en momentos clave del desarrollo productivo nacional.